Un grupo de inmigrantes en la playa junto al paso fronterizo del Tarajal en Ceuta este viernes
La industria de la inmigración a través de Facebook: gafas de buceo, 550 dirhams y consejos sobre asilo y devoluciones
El Ministerio del Interior ha hecho una primera estimación del número de inmigrantes que han llegado a Ceuta en las últimas horas y hablan de al menos 49.000
Según los primeros cálculos que manejan las fuerzas de seguridad, unas 49.000 personas han entrado en Ceuta de forma irregular desde Marruecos en los últimos días. Sin embargo, el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, ha cifrado ya en 60.000 los inmigrantes que han entrado en el territorio español desde el país vecino. Por este motivo, ha vuelto a reiterar que, desde la ciudad, es «imposible asumir esta situación».
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llegado este viernes, 31 de julio, al Helipuerto de Ceuta para atender en persona la evolución de la crisis migratoria. En un ambiente caldeado, los asistentes acusaron al líder del Ejecutivo de «arruinar la hostelería», «vender a España» y «desproteger la frontera», además de calificarle de «hijo de puta».
Para el jefe del Ejecutivo, la avalancha migratoria que se está viviendo en la ciudad autónoma responde a una «propagación en las redes sociales a través de las mafias de una lectura interesada» de la sentencia del Tribunal Supremo que rechazaba las devoluciones en frontera de quienes entrasen a nado por no haber, según explicaba, una «frontera física».
Las redes sociales y el movimiento Haraga
Y es cierto que las redes sociales, especialmente Facebook, han sido, sin duda, un caldo de cultivo para grupos que se organizan para cruzar la frontera y llegar a España. Estos grupos se enmarcan dentro de lo que se denomina movimiento «Haraga» o «Harraga», que significa «los que queman» o «los que queman fronteras» en árabe norteafricano, y que suele emplearse para nombrar a los inmigrantes sin papeles que viajan de forma ilegal.
En los últimos días, muchas de esas comunidades en Facebook han cerrado. Sin embargo, El Debate ha rastreado las publicaciones de cinco de esos grupos que sumaban conjuntamente más de 230.000 miembros antes de su reciente cierre, a través de fragmentos indexados por buscadores. En ellos, no solo se coordinaban los cruces: también se comerciaba con el equipo necesario para intentarlos. En uno de ellos, un usuario ofrecía el pasado 14 de julio un traje de neopreno de siete milímetros por 550 dirhams (unos 51 euros), con recogida en Fnideq. Otros anuncios ofrecían gafas de buceo, aletas y flotadores, algunos con precios a negociar por mensaje privado.
Anuncio de venta de un traje de neopreno en uno de los grupos
Los mensajes analizados por El Debate muestran también una comparación constante entre rutas. «¿Qué es mejor, Melilla o Ceuta?», preguntaba un usuario el 13 de julio, mientras otro pedía consejo sobre la distancia entre puestos de la Guardia Civil para calcular el momento de cruzar. Las localizaciones que se repiten con más frecuencia son Fnideq, Belyounech, Beni Nsar y Castillejos.
Comparación entre las rutas de Ceuta y Melilla
Junto a la logística del cruce, los grupos funcionaban también como consultorio legal improvisado. «Anoche entré a Ceuta; ahora estoy con la familia. ¿Cómo pido asilo humanitario? ¿No me van a devolver?», escribía un usuario el 16 de julio. Otro preguntaba explícitamente si el hecho de haber entrado nadando y no por un punto fronterizo físico cambiaba el procedimiento aplicable, una duda que anticipaba por vías informales el mismo debate jurídico que esta semana ha llegado al Tribunal Supremo.
Consulta sobre el procedimiento de asilo tras un cruce a nado
Varios anuncios, con idéntico formato y solo el número de teléfono de contacto variando, ofrecían durante más de un año «salidas garantizadas» bajo la etiqueta «Transport Hraga». Su repetición sistemática en distintos grupos y fechas sugiere algo más organizado que publicaciones espontáneas de usuarios aislados, aunque El Debate no ha podido verificar de forma independiente la naturaleza exacta de estos anuncios.
Eso sí, el cierre de estos grupos por parte de Facebook no parece haber frenado la actividad, sino haberla desplazado. En varias publicaciones, los propios usuarios ya invitaban a continuar la coordinación en canales más difíciles de moderar y rastrear a través de números de teléfono o enlaces a otras plataformas. Por tanto, todo apunta a una infraestructura de varios niveles: Facebook como puerta de entrada y WhatsApp y Telegram para la coordinación más operativa, fuera del alcance de los buscadores y, en gran medida, de la moderación de las plataformas.
El grupo de Telegram 'Fnideq >>> Ceuta', activo esta semana
De hecho, El Debate ha localizado un grupo de Telegram activo esta misma semana bajo el nombre «Fnideq >>> Ceuta 🇲🇦🇪🇸», con 25 miembros. A diferencia de los grupos de Facebook, que llegaron a superar el centenar de miles de usuarios antes de su cierre, esta nueva generación de grupos opera en volúmenes mucho más reducidos, lo que dificulta su detección y moderación por parte de las plataformas.