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El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel AlbaresEFE

Albares se niega a responsabilizar a Marruecos por la invasión de Ceuta: «Colaboró desde el primer momento»

El ministro de Asuntos Exteriores culpaba a una «internacional reaccionaria» y a los bulos de las redes sociales por la crisis migratoria de la ciudad autónoma

el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares ha tratado de exculpar a Marruecos por la invasión del pasado jueves en Ceuta. Durante una entrevista en La hora de la 1, el titular de la cartera insistía una y otra vez en que Rabat actuó «desde el primer momento». «Ofreció su colaboración para impedir ese flujo de personas y para que retornaran inmediatamente», agregaba.

A la vez, arremetía contra Italia después de que anunciara la suspensión del acuerdo Schengen con España, aludiendo a que ellos son la ruta mediterránea por la que mayor número de inmigrantes ilegales ingresan en Europa. También culpaba a las redes sociales por «amplificar y deformar» la sentencia del Tribunal Supremo acerca del régimen de devolución de quienes ingresan ilegalmente en España y a una «internacional reaccionaria» por amplificar y difundir mentiras de manera sincronizada.

«Está claro que hubo una actividad muy inusual en redes sociales. Las propias autoridades marroquíes nos la señalaban. Y también constato que la internacional reaccionaria salió de manera coordinada, con rapidez, antes que tanto nosotros como Marruecos pudiéramos ver la amplitud de lo que estaba sucediendo», trataba de defenderse Albares, mencionando que España, al contrario que Italia, es la vía del Mediterráneo con «el menor número de entradas irregulares».

«Ya le gustaría a Italia»

«Ya le gustaría a Italia resolver la situación en Lampedusa», insistía Albares, para después mencionar que ha habido Estados, Gobiernos —el de Meloni— y políticos que «no han estado a la altura». «Oigo declaraciones irresponsables del PP y Vox. Exijo unidad en todas las fuerzas políticas y de todos los europeos en torno a Ceuta y Melilla», agregaba.

Seguidamente, sacaba pecho de que, tras la invasión —a la que se refería como «hecho inédito»— se ha producido la devolución de la gran mayoría de irregulares «en 48 con la colaboración de Marruecos». Así, hacía un llamamiento a la Unión Europea para abordar la situación de las dos ciudades autónomas con la singularidad que les caracteriza al ser la frontera del continente con Europa: «Es una frontera muy específica. Estamos hablando de, probablemente, la más desigual del mundo», proseguía.

«Monitorear redes sociales»

Sin ningún tipo de autocrítica al Gobierno sobre la gestión de la frontera, el ministro de Asuntos Exteriores le pasaba la competencia de reforzarla a Europa, haciendo hincapié en su «especificidad».

Del mismo modo, aludía a tres líneas de actuación que ya está acometiendo el Ejecutivo: el refuerzo del espigón para «adaptarlo a la sentencia», monitorizar las redes sociales para «monitorear a quien está moviendo esos bulos y falsedades» y mantener abiertos «los canales diplomáticos» con Marruecos. También agradecía a Rabat la «rapidez» con la que ha sucedido la devolución, quienes les han transmitido que continuará hasta el regreso del último que ingresó ilegalmente en la ciudad autónoma.