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Numerosas personas transitan las calles de la ciudad marroquí de Castillejos para dirigirse a la frontera con Ceuta, este jueves. La multitud no para de llegar a Fnideq (Castillejos)

Numerosas personas transitan las calles de la ciudad marroquí de Castillejos para dirigirse a la frontera con Ceuta, este jueves. La multitud no para de llegar a Fnideq (Castillejos)EFE

Colapso en Ceuta  Tres rutas concentran toda la presión migratoria sobre la Unión Europea en 2026

El último informe del Consejo Europeo apunta que la tendencia de los últimos años sigue siendo de estabilización, frente a la explosión en España

La ministra de Interior de Finlandia, Mari Rantanen, ha apoyado excluir a España del espacio Schengen debido a la situación migratoria en Ceuta, una posibilidad que ya está estudiando Italia, según confirmó el jueves la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. La situación que se vive en España contrasta con la tendencia que comienza a abrirse paso en la UE sobre la necesidad de fortalecer las fronteras europeas. De hecho, el último informe del Consejo Europeo sobre flujos migratorios pone de manifiesto que la inmigración irregular hacia la Unión Europea mantiene la tendencia descendente, aunque las rutas central y oriental concentran la mayor presión en 2026.

Las llegadas irregulares a la Unión Europea continúan muy por debajo de los niveles registrados durante la crisis de 2015, aunque la presión migratoria se mantiene repartida entre las tres grandes rutas de acceso al continente: la central, la oriental y las occidentales. Así se desprende de los datos publicados por el Consejo de Europa, actualizados hasta abril de 2026, que muestran un total de 24.839 llegadas irregulares en los cuatro primeros meses del año. Este dato toma relevancia si tenemos en cuenta que las primeras estimaciones indican que en Ceuta habrían entrado de golpe unas 50.000 personas.

El informe confirma que la tendencia de los últimos años sigue siendo de estabilización respecto al máximo alcanzado hace más de una década. Aun así, indica que el flujo migratorio continúa siendo un desafío para los Estados miembros, especialmente para los países situados en las fronteras exteriores de la Unión Europea, donde las autoridades deben compatibilizar el control fronterizo con la gestión humanitaria y el cumplimiento de la legislación internacional.

Las rutas

La ruta del Mediterráneo central vuelve a situarse como la principal vía de entrada a la Unión Europea durante 2026. Entre enero y abril se contabilizaron 8.489 llegadas irregulares, lo que supone aproximadamente un tercio del total registrado en el conjunto de las rutas migratorias analizadas.

Muy cerca se encuentra la ruta oriental, con 8.427 llegadas, lo que refleja que la presión migratoria en el Mediterráneo oriental continúa siendo elevada pese al reforzamiento de los controles fronterizos y a los acuerdos de cooperación desarrollados durante los últimos años.

Las rutas occidentales, que agrupan tanto el Mediterráneo occidental como la fachada atlántica africana, registraron 7.923 llegadas irregulares en el mismo periodo. Aunque ocupan la tercera posición, las cifras muestran que esta vía sigue representando una parte importante de la migración irregular hacia territorio europeo.

El Consejo de Europa recuerda que estos datos presentan una particularidad metodológica relevante. Las estadísticas correspondientes a la ruta occidental no incluyen las entradas masivas registradas en Ceuta los días 17 y 18 de mayo de 2021, cuando miles de personas accedieron a la ciudad autónoma en un episodio excepcional que alteró significativamente las cifras de aquel año. De esta forma, las comparaciones históricas mantienen una base homogénea.

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Si se analiza únicamente el mes de abril de 2026, las autoridades europeas registraron 5.812 llegadas irregulares. De ellas, 2.371 correspondieron a la ruta central, 1.736 a la ruta oriental y 1.705 a las rutas occidentales.

La distribución mensual mantiene prácticamente el mismo equilibrio observado en el acumulado anual. La ruta central conserva el liderazgo, aunque con diferencias reducidas respecto a las otras dos vías migratorias, lo que refleja que la presión se encuentra repartida y no concentrada exclusivamente en un único corredor.

El informe también ofrece información sobre las principales nacionalidades detectadas en cada una de las rutas migratorias durante 2026, un indicador que permite comprender mejor el origen de los flujos y las diferentes dinámicas geográficas.

En la ruta oriental, la nacionalidad más numerosa corresponde a Afganistán, con 2.659 personas registradas hasta abril. La persistente inestabilidad política, económica y humanitaria en el país sigue impulsando los desplazamientos hacia Europa a través de Turquía y el Mediterráneo oriental.

En la ruta central, la principal nacionalidad es Bangladés, con 2.510 llegadas. Este flujo evidencia el creciente peso de ciudadanos procedentes del sur de Asia que utilizan los corredores migratorios del norte de África para intentar acceder posteriormente a territorio europeo.

Por su parte, en la ruta occidental predominan los ciudadanos de Argelia, con 1.981 llegadas. Este dato pone de manifiesto que el Mediterráneo occidental continúa siendo una de las principales vías utilizadas por migrantes argelinos para alcanzar España y otros países europeos.

El Consejo de Europa aclara además que estas cifras sobre nacionalidades en la ruta occidental no incluyen las llegadas registradas en las Islas Canarias, por lo que el perfil migratorio de esta ruta podría variar si se incorporaran los flujos correspondientes al archipiélago.

La evolución de las cifras desde 2015 refleja un cambio profundo en la configuración de la inmigración irregular hacia Europa. Aquel año marcó el mayor episodio migratorio registrado por la Unión Europea, con un volumen de llegadas sin precedentes que obligó a reforzar las políticas comunes de control fronterizo, cooperación internacional y gestión del asilo.

Desde entonces, la presión migratoria ha experimentado un descenso muy significativo, aunque los flujos no han desaparecido. En lugar de concentrarse en una única vía de entrada, las rutas han ido modificándose en función de la situación geopolítica, los conflictos regionales, las redes de tráfico de personas y las medidas adoptadas por los distintos países.

Los datos correspondientes a 2026 muestran precisamente esa diversificación. Ninguna de las tres grandes rutas concentra una mayoría absoluta de las llegadas, lo que obliga a mantener una vigilancia simultánea sobre los diferentes corredores migratorios que conectan África, Oriente Próximo y Asia con el territorio europeo.

La policía ceutí cifra en 50.000 las personas que han cruzado de forma ilegal la frontera

La policía ceutí cifra en 50.000 las personas que han cruzado de forma ilegal la fronteraTelecinco

Las cifras también ponen de relieve que la gestión migratoria continúa siendo un reto compartido para la Unión Europea. La evolución de los conflictos internacionales, las crisis económicas, los efectos del cambio climático y la actuación de las organizaciones dedicadas al tráfico de personas seguirán condicionando el comportamiento de estos flujos durante los próximos meses.

Aunque el volumen actual permanece muy alejado de los niveles de la crisis migratoria de 2015, los datos del Consejo de Europa muestran que la inmigración irregular continúa siendo un fenómeno estructural y dinámico. La distribución prácticamente equilibrada entre las rutas central, oriental y occidental confirma que la presión migratoria se mantiene activa en todo el perímetro sur y este de la Unión Europea, obligando a adaptar permanentemente las políticas de vigilancia, cooperación y gestión fronteriza.

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