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Imagen de la playa por la que el jueves entraron decenas de miles de ciudadanos marroquíes sin apenas oposiciónAFP

Los mismos mensajes que precedieron a la avalancha en Ceuta apuntan al 15 de agosto para un nuevo intento desde Marruecos

Influencers marroquíes y grupos de Telegram vuelven a difundir llamamientos para concentrarse en Castillejos y cruzar a la ciudad autónoma, reproduciendo el mismo patrón que anticipó la entrada masiva del pasado 30 de julio

En Ceuta conviven ahora mismo la calma de quien, poco a poco, intenta recuperar la normalidad, y el miedo a que lo sucedido la semana pasada vuelva a repetirse. Y es que, apenas unos días después de la mayor avalancha migratoria registrada en la ciudad autónoma, distintos perfiles de gran influencia en Marruecos han comenzado a difundir en redes sociales mensajes que emplazan a miles de personas a concentrarse el próximo 15 de agosto para intentar un nuevo cruce masivo hacia territorio español.

Los llamamientos, difundidos principalmente a través de Telegram, TikTok y otras redes sociales, reproducen prácticamente el mismo esquema que ya se observó durante los días previos a la entrada de decenas de miles de personas el pasado 30 de julio. En varios de esos mensajes aparece una fecha concreta –15/08/2026– acompañada de frases como «Hemos creado un grupo. Quien quiera entrar, bienvenido», «Nuestra última oportunidad» o «Todo se verá ese día».

De modo que la reaparición de este tipo de publicaciones ha vuelto a disparar las alarmas en Ceuta, donde todavía permanecen entre 3.000 y 5.000 inmigrantes que lograron acceder durante la crisis de la semana pasada y donde los recursos de acogida continúan completamente desbordados.

La semana pasada, antes de la entrada masiva del jueves, ya comenzaron a circular mensajes muy similares animando a desplazarse hasta la zona de Castillejos para cruzar a Ceuta. Aquellas convocatorias acabaron desembocando en una avalancha sin precedentes que dejó decenas de miles de entradas irregulares y cerca de un centenar de fallecidos intentando alcanzar la costa española. Precisamente ese antecedente hace que ahora cualquier nueva convocatoria sea observada con especial atención por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Además, una empresa tecnológica especializada en inteligencia digital, Golden Owl, habría detectado un intenso movimiento en redes sociales tras rastrear miles de cuentas, concluyendo que buena parte de los perfiles que impulsaron la movilización de finales de julio son los mismos que ahora promueven la convocatoria del 15 de agosto.

Imagen de la nueva barrera acuática que ha colocado el Gobierno.AFP

Desde el Gobierno ceutí tampoco esconden su preocupación. La vicepresidenta de la ciudad autónoma, Kissy Chandiramani, ha reconocido este martes que el temor a una nueva entrada masiva «existe». «Ya es la segunda vez y, si Marruecos quiere, esto se repetirá», afirmó durante una entrevista en Canal Sur Radio, donde reclamó un cambio en la gestión de la frontera para evitar que Ceuta quede expuesta a nuevas crisis migratorias cada vez que se produzca un desencuentro diplomático con Rabat.

Sus declaraciones llegan apenas unas horas después de que distintos sindicatos policiales y asociaciones de guardias civiles advirtieran de que, si se reprodujera un episodio similar al de la semana pasada, la capacidad de respuesta volvería a verse seriamente comprometida.

Y la preocupación no se limita solamente al ámbito policial, sino que el excomandante general de Melilla y senador del PP, Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu, advirtió en una entrevista con El Debate de que una situación como la vivida el pasado 30 de julio puede repetirse siempre que las autoridades marroquíes lo permitan. «Si hay una avalancha de 50.000 personas tolerada por la Policía marroquí, es muy difícil paralizarla también en Melilla», señaló el general, quien rechazó además que la sentencia del Tribunal Supremo fuera la causa real de la crisis migratoria.

Mientras tanto, a la espera de saber si esta nueva amenaza va en serio o forma parte de una estrategia de presión psicológica o desinformación, la ciudad intenta recuperar la normalidad y protegerse. Aunque, por mucho que el Gobierno ha reforzado la frontera marítima con una barrera flotante de 500 metros instalada en el espigón del Tarajal, además de mantener desplegados efectivos adicionales de Guardia Civil, Policía Nacional y Fuerzas Armadas, se necesitará mucho más si un hecho como el del pasado jueves se repite próximamente.