Pantallazo de la prensa marroquí sobre la crisis migratoria en Ceuta
La prensa marroquí insiste en que Ceuta y Melilla son «ciudades ocupadas»: «Su restitución es una salida ineludible»
«Son dos ciudades ocupadas en territorio marroquí cuyo estatus actual es, a todas luces, insostenible», se llega a defender en los medios de nuestro vecino del sur
La prensa marroquí rechaza asumir algún tipo de responsabilidad en la crisis migratoria de Ceuta después de que miles de personas decidieran asaltar la frontera para llegar a nado. Tras esta última situación sin precedentes, desde el país magrebí se propone como solución que tanto Ceuta como Melilla pasen a formar parte de Marruecos. Así lo pide a través de un artículo cuyo titular es el siguiente: «Las razones del caos migratorio en Fnideq-Sebta (Castillejos-Ceuta) y por qué el estatus de las ciudades ocupadas se convierte en una urgencia». «Su restitución se perfila como una salida ineludible a largo plazo», destaca.
Es decir, los medios de nuestro vecino del sur alegan que Ceuta y Melilla son «ciudades ocupadas» por España y que deberían estar bajo control de Marruecos. «Este episodio vuelve a poner bruscamente de relieve la anomalía geopolítica de Sebta (Ceuta) y Melilla, dos ciudades ocupadas en territorio marroquí cuyo estatus actual es, a todas luces, insostenible», afirma Le360, uno de los diarios de referencia del país alauita en lengua francófona y española.
Cabe recordar que Ceuta y Melilla nunca han sido colonias españolas en África, sino territorios de España desde hace siglos. Nunca fueron arrebatadas a nadie, y menos a Marruecos. Y es que cuando ambas quedaron incorporadas a la Monarquía Hispánica, el Estado marroquí, tal y como hoy lo conocemos, ni siquiera existía.
Los medios marroquíes aseguran que la última crisis migratoria «vuelve a poner en evidencia el estatus insostenible de las enclaves de Ceuta y Melilla. «Ambas representan anomalías geográficas, políticas y de seguridad en pleno siglo XXI. Resulta difícil concebir que parcelas de territorio situadas en Marruecos sigan siendo reclamadas como españolas cuando tan solo un estrecho brazo de mar las separa de Fnideq –Castillejos– (en el caso de Ceuta) o de Nador (en el de Melilla); una franja marina que puede cruzarse con aletas y una cámara de neumático», remarcan.
Incluso se llega a afirmar que son las fuerzas de seguridad de Marruecos los encargados de realizar «un esfuerzo permanente para blindar estos límites», sin tener en cuenta la labor de las autoridades españoles para evitar que haya situaciones como las que se produjeron la semana pasada. «Sin embargo, la sostenibilidad de este esquema se cuestiona a largo plazo, máxime cuando para la propia España el coste financiero, humano y logístico de mantener esa protección pesa de forma considerable sobre las arcas públicas», agrega la prensa marroquí.
«La realidad territorial y demográfica termina por imponerse. Sebta (Ceuta) —ubicada en Marruecos, en el continente africano, con una población mayoritariamente musulmana y dependiente de su entorno marroquí inmediato— no puede mantenerse indefinidamente como una ciudad española incrustada en suelo marroquí», argumenta Le360.
«Representan vestigios de una época pasada»
Para el régimen de Mohamed VI, la presencia de árabe-musulmana en Ceuta y en Melilla genera «fricción en materia de seguridad», y que por eso tendrían que pasar a ser de Marruecos. «Si se observa la dinámica histórica a largo plazo, la presencia árabe-musulmana en España se prolongó durante casi ocho siglos, dejando una civilización brillante, arquitectura perdurable y conocimientos que irradiaron a toda Europa, antes de extinguirse de la península al no constituir su espacio natura», indica.
«En sentido inverso, estas plazas continentales representan vestigios de una época pasada que no proyectan influencia y solo generan fricción en materia de seguridad», añade en este sentido.
Por todo ello, desde el reino alauita se aboga por «la restitución de Ceuta y Melilla», al ser «una salida ineludible a largo plazo, impulsada por la confluencia de la geografía, la demografía y el sentido común». «La cuestión central ya no es determinar si estas ciudades se reintegrarán en su entorno natural, Marruecos, sino en cuánto tiempo ocurrirá y cuántos dramas humanos deberán lamentarse hasta entonces», sentencia la prensa marroquí.