Cruz Roja y Cooperación Sur-Sur reparten alimentos básicos a unos 2.000 inmigrantes en la Playa del Trampolín (Ceuta)
¿Cuántos inmigrantes siguen realmente en Ceuta? El baile de cifras enfrenta al Gobierno y a la ciudad autónoma
Mientras el delegado del Gobierno reduce la cifra a 2.500 personas, Juan Jesús Vivas sostiene que todavía permanecen unas 6.000 y denuncia que ni siquiera se ha podido identificar a todos los que entraron tras la avalancha
Una semana después de la mayor avalancha migratoria de la historia de España, las administraciones siguen sin poder responder con exactitud a la pregunta básica de cuántos inmigrantes permanecen todavía en la ciudad autónoma de Ceuta. El presidente autonómico, Juan Jesús Vivas, y el Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska manejan estimaciones que difieren en alrededor de 4.000 personas, una diferencia equivalente a la población de barrios enteros de la ciudad autónoma.
Y es que, mientras el presidente ceutí, Juan Vivas, aseguró este miércoles que todavía permanecen en Ceuta alrededor de 6.000 inmigrantes, el Ministerio del Interior sostiene que las devoluciones efectuadas con la colaboración de Marruecos han reducido considerablemente la presencia de inmigrantes irregulares en la ciudad. Según las cifras trasladadas por el departamento, quedarían en torno a 2.000 personas, muy lejos de la estimación que manejan las autoridades ceutíes.
La diferencia entre ambos cálculos no es menor, ya que supone aproximadamente 4.000 personas, una cifra equivalente a la población de varios barrios de Ceuta y suficiente para multiplicar varias veces la capacidad del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), diseñado para albergar alrededor de medio millar de personas.
La realidad, ahora mismo, es que no existe un registro único de quienes lograron acceder durante la avalancha, debido a que miles de personas nunca llegaron a ser identificadas oficialmente y muchas permanecen fuera de los dispositivos de acogida, ya sea refugiándose en viviendas de familiares o conocidos, regresando voluntariamente a Marruecos o tratando de ocultarse para intentar alcanzar posteriormente la Península. A ello se suman las devoluciones practicadas por la Guardia Civil, los retornos espontáneos y la localización de inmigrantes que habían permanecido escondidos desde el inicio de la crisis.
Sea cual sea la cifra real, ambas administraciones coinciden en que la presión migratoria continúa siendo extraordinaria, mientras la ciudad ha tenido que improvisar nuevos recursos para atender a cientos de menores extranjeros no acompañados y continúa reclamando ayuda extraordinaria al Estado. Este martes, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, anunció una partida adicional de 25 millones de euros para hacer frente a la atención de los menores llegados durante la crisis, cantidad que se suma a los 5,5 millones ya aprobados en julio.
Mientras tanto, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad mantienen reforzada la vigilancia después de que en redes sociales marroquíes hayan comenzado a circular llamamientos para un nuevo intento de entrada masiva el próximo 15 de agosto, una posibilidad que ya investigan las autoridades.