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Pedro Sánchez, presidiendo una reunión por CeutaFernando Calvo/ Moncloa

Empieza el curso final

Sánchez aviva con solo dos palabras la tesis de que las generales serán antes de mayo

El presidente deja caer la opción del «adelanto técnico» durante su entrevista en la SER, lo que sería una clara concesión a los candidatos a las elecciones municipales y autonómicas

Pedro Sánchez ha hecho sonar el río electoral con más fuerza en su primera aparición pública tras un mes de vacaciones, en la SER. El presidente del Gobierno ha dejado caer la posibilidad de un «adelanto técnico» de las elecciones generales para que éstas sean antes de las elecciones municipales y autonómicas de mayo.

«Mi intención es agotar la legislatura, también cuando gobierna la izquierda las legislaturas duran cuatro años. Ahora, si me pregunta en julio… ya entramos en un territorio en el que pueda haber adelantos técnicos. O no», afirmó. Lo que sí dejó claro fue que está dispuesto a presentarse «con las mismas ganas» que en 2019.

Los socialistas llevan meses hablando de la conveniencia de que las generales sean en el entorno de marzo, porque los candidatos en los ayuntamientos y comunidades temen sufrir en sus carnes el castigo del electorado a Sánchez, como ocurrió la vez pasada. Aunque, en su entrevista, el presidente recordó a todos ellos que en 2023 el PSOE «sacó mejor resultado que en las municipales y autonómicas». En especial a Emiliano García Page, al que se refirió sin nombrarlo como «querido compañero».

El Debate ya informó el pasado 12 de julio de que, hoy por hoy, la opción más probable es la de febrero o marzo. Y de que Sánchez lo vendería como un adelanto técnico, de unos pocos meses, y no como una concesión a los cuadros territoriales de su partido, que también lo sería.

Los partidarios de esta opción esgrimen que, de la misma manera que el presidente se benefició en 2023 de los pactos del PP y Vox en comunidades y ayuntamientos, ahora serían los candidatos a las municipales y autonómicas los que rentabilizarían electoralmente una hipotética coalición entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. El líder del PP ya reconoce abiertamente que gobernará con Vox si no puede hacerlo solo.

La ventaja para Sánchez es que todo el partido estaría movilizado y remando para las generales, dada la proximidad entre las generales y las elecciones de mayo. Además, el presidente presumiría sin ningún género de duda de haber culminado con éxito el despliegue de los fondos europeos, que terminan el 31 de diciembre de 2026.

Agotar la legislatura es una opción que ya casi nadie dentro ni fuera del PSOE ve factible. Sánchez concurriría a las elecciones después de una previsible debacle electoral en las municipales y autonómicas. Los sondeos pronostican que Adrián Barbón puede perder Asturias, y en la Navarra de María Chivite el PSN está sufriendo mucho por el caso Cerdán. Que solo se salvara el presidente de Castilla-La Mancha sería doblemente humillante para Sánchez.