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Un grupo de policías custodiando a un grupo de inmigrantes ilegales en Ceuta(EPA) EFE

Nadie sabe cuántos inmigrantes entraron, realmente

El informe policial sobre Ceuta ridiculiza al Gobierno frente al colapso: no hay una cifra oficial de invasores

El baile de datos y estimaciones sobre la dimensión de la avalancha compromete las afirmaciones del Ejecutivo socialista que sostiene que sólo quedan 5.000 ilegales dentro de la ciudad autónoma

Una de las cuestiones más sangrantes recogidas en el informe encargado por la jueza María Tardón a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional es la ausencia de una cifra oficial y cerrada del número de personas que entraron de manera irregular en Ceuta, el pasado día 30 de julio. Según el contenido del documento, el número exacto oscila según las estimaciones de diferentes organismos que tampoco se ponen de acuerdo en cuantificar los cadáveres recuperados en aguas españolas, directamente relacionados con la invasión de la ciudad autónoma.

De hecho, mientras las autoridades españolas hablan de 82 fallecidos, fruto del dato aportado por el Instituto de Medicina Legal de Ceuta, hasta la fecha, Marruecos sólo ha reconocido 14. Una discrepancia que conlleva, por lo tanto, dificultades en la repatriación de los cuerpos y en la entrega de estos a sus familias, en origen, exigiendo un esfuerzo adicional de recursos al gobierno de Juan Jesús Vivas.

El documento que maneja la instructora de la Audiencia Nacional aparecen hasta cinco estimaciones distintas sobre la dimensión de lo ocurrido. La primera, veinticuatro horas después de la violación de la soberanía española, proporcionada por la Guardia Civil y que se fijó en 49.200 personas. El 6 de agosto, por su parte, el presidente autonómico ya elevaba las lecturas preliminares hasta los 78.000 que Interior, en boca del ministro Fernando Grande-Marlaska, rebajó a 72.000 individuos, cinco días más tarde, el 11. Mientras, el propio CENIF cotejó 20.000 irregulares, vía satélite, en una sola instantánea.

Con estos mimbres, el informe no ha podido aportar una cifra definitiva y precisa por lo que, haciendo un cómputo global, sitúa la amenaza real que soportó Ceuta, en el pico de la invasión, entre las 75.000 y las 85.000 personas de las que, a priori, el 90% habrían regresado voluntariamente a Marruecos, pocas horas despues.

No obstante lo anterior, y dado que la horquilla oscila en nada menos que 10.000 inmigrantes ilegales, los retornos tampoco han podido ser cuantificados de manera cierta. Y, así, asumiendo la validez del tramo, a día de hoy, quedarían todavía en territorio español, asentados de forma irregular, del orden de 5.000 a 10.000 marroquíes (mayoritariamente), pero también sirios, argelinos y subsaharianos hacinados en la playa y en las inmediaciones de Ceuta.