Fundado en 1910

Gráfico de situación del CENIF sobre la invasión de Marruecos a CeutaEl Debate

Un informe demoledor para Sánchez

La Policía desmonta la tesis del Gobierno sobre la invasión de Ceuta: fue «guiada» por agentes marroquíes «uniformados» y de «paisano»

El documento entregado por la Comisaría General de Fronteras y Extranjería a la jueza Tardón detalla las tres etapas horarias del asalto, los perfiles de los asaltantes y los puntos abiertos que se utilizaron para el acceso indebido a España

Pedro Sánchez calificó, en caliente, lo ocurrido en Ceuta como una «violación de la integridad territorial de España», aunque siempre evitando comprometer al reino de Marruecos en el «ataque». Para ello, y de manera oficial, durante más de 30 días, se atribuyó la invasión de la ciudad autónoma a una campaña «interesada» de las mafias de tráfico de personas que, para el Gobierno, había debutado a partir de la sentencia del Tribunal Supremo que determinó, en aplicación de la ley vigente, que la entrada a España por vía martítima no justifica las conocidas como devoluciones en caliente.

Sin embargo, y pese a la negación sistemática de La Moncloa sobre la injerencia del país alauita en nuestro territorio, con fines espurios, el documento entregado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), unidad de inteligencia de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, a la Audiencia Nacional que investiga lo ocurrido, ha dejado a Sánchez sin relato. No en vano, el documento, detalla los pormenores de un plan detallado, en el que se produjó un «guiado activo» de los inmigrantes -previamente movilizados a través de redes sociales por expertos en campañas virales- gracias a la intervención de agentes marroquíes tanto «uniformados» como no uniformados.

Una cascada de evidencias técnicas, gráficas y estratégicas, pormenorizadas a lo largo de 55 páginas y más de una treintena de imágenes y gráficos que han desacreditado la narrativa gubernamental y que obligarán al Ejecutivo socialista a modificar, una vez más, el marco del debate público, a unas horas de la primera comparecencia oficial, en sede parlamentaria, del presidente del Gobierno para hablar sobre el asunto.

Lo más grave es que el informe se basa en «fuentes abiertas». Es decir, al alcance de todos. E, identifica un «guiado activo» de las Fuerzas de Seguridad de Marruecos a la «masa» de asaltantes que llegó a Ceuta por la costa, el pasado 31 de julio, «hacia los lugares de paso» abiertos o debilitados en el flanco español. Entre ellos, el canal de agua, sin obstaculizar, del espigón de El Tarajal que miles de personas cruzaron a nado en una avalancha sin precedentes sobre la playa ceutí.

La ruta era sencilla, tal y como consta en uno de los esquemas incorporados en el documento policial. La multitud salió al unísono sale de la playa de Castillejos, en Marruecos, llegó hasta la valla divisoria que se prolonga en a lo largo de una lengua de tierra artificial y con verja que se extiende a lo largo de unos sesenta metros en el mar; y, tras rodear dicho espigón a nado o caminando entre el hueco que proporciona el rompeolas, llegó a Espala. Una vez en nuestro territorio, los invasores fueron conducidos a un patio delimitado por un muro bajo, custodiados por la Guardia Civil, en una zona intermedia entre la playa restringida y la ciudad autónoma. En el momento en el que el espacio se saturó, fue la propia Benemérita la que abrió la puerta metálica que da al exterior. A partir de entonces, la entrada a España no sólo fue más accesible sino que contribuyó a dar forma al mensaje de que se podía pasar.

La «total permisividad» de Marruecos

De acuerdo con las conclusiones de los investigadores, la operativa que fue posible gracias a un total de 11 de agentes vestidos con uniforme oficial de la gendarmería -que aseguraron la entrada y salida de los inmigrantes llamados al asalto, en camiones de gran tonelaje- y otra veintena de elementos no uniformados que daban indicaciones y mantuvieron, en todo momento, una «dinámica» diferenciada sobre el terreno llegando, incluso, a caminar en sentido contrario a la multitud. Por lo que, lejos de tratarse de un incidente «espontáneo», fue una actuación coordinada a gran escala, «simultánea» y que respondió a una «planificación previa», en una franja horaria perfectamente definida.

A lo largo del análisis policial, el CENIF destaca la «total permisividad» sino la «pasividad» flagrantes de las autoridades marroquíes que, durante más de 48 horas., no hicieron el más mínimo intento para «reducir, dispersar o alejar» a los invasores del perímetro fronterizo.

Y, todo ello, con un único objetivo que nada tuvo que ver con una simple crisis migratoria, explicación que también deslizó el Gobierno en las primeras horas. Frente a la explicación interesada y buenista del Ejecutivo de Sánchez, Marruecos articuló una operación concertada para «colapsar el sistema de gestión fronteriza» y comprobar la nula «capacidad de respuesta» española. Y el test de penetración tuvo éxito, desde el momento en el que a lo largo de varias de las páginas del informe policial se desgrana cómo la presión humana sobre el terreno fue tal que la propia Guardia Civil se vio olbigada a abrir una de las puertas que conforman el perímetro fronterizo, lo que no sólo hizo de la entrada una tarea más accesible sino que, en paralelo, extiendió el mensaje de que la frontera se había abierto.

Por su parte, y tras el shock inicial, el Ministerio del Interior, Fernando Grande-Marlaska, llamaba al director general de la Policía, Francisco Pardo, para pedir explicaciones sobre el informe que, de acuerdo con el mando policial, no permite atribuir una «autoría intelectual» directa a Marruecos, en contra de la literalidad del texto. La contradicciones irreconciliables entre el contenido del informe policial y la lectura oficial ha suscitado una crisis interna y ha puesto, una vez más sobre la mesa lo que nunca estuvo fuera de la misma: que el Gobierno ignoró la alertas previas que constan, perfectamente, enumeradas en el informe policial de la Audiencia Nacional.