La portavoz de VOX en el Congreso Pepa Millán, ofrece una rueda de prensa
Vox pide al PP que frene la nacionalización de los saharauis en el Senado, aprobada por «interés electoral» del PSOE
Pepa Millán reprocha a los populares su abstención en la votación del Congreso la pasada semana y lo ve «incongruente» con querer endurecer los requisitos para la concesión de la nacionalidad
La semana pasada el Congreso aprobó, con la abstención del PP y el rechazo de Vox, la ley por la que se concede la nacionalidad española a aproximadamente 90.000 saharauis. Desde la formación de Santiago Abascal, que denuncian que el Gobierno de Pedro Sánchez «regala» la nacionalidad con la ley de nietos y también con esta ley, subrayan que el PSOE, que anteriormente votó en contra de la misma en dos ocasiones, la ha aprobado ahora «por interés electoral».
Por ello creen que los populares, que cuentan con mayoría absoluta en el Senado, deberían paralizarla en la Cámara Alta. «Se está hablando mucho de lo que se va a hacer en el futuro cuando se llegue a la Moncloa y muy poco de lo que se puede hacer ahora. Si el PP quiere endurecer los requisitos para la concesión de la nacionalidad, lo que no puede hacer es abstenerse la semana pasada para la concesión de la nacionalidad a casi 90.000 saharauis. Es incongruente», ha afirmado Pepa Millán, portavoz de Vox en el Congreso.
La dirigente de Vox ha insistido además en reclamar al PP que no apoye nada del Gobierno: «No vamos a apoyar nada porque no se puede facilitar ni un día más la permanencia del presidente del Gobierno en la Moncloa. Eso es todavía lo que no parece entender el PP, que aquí no cabe una abstención, aquí no cabe un acuerdo con el PSOE», ha recalcado, al tiempo que ha advertido que no se debe dar a Sánchez por derrotado porque está «dispuesto a hacer lo posible para mantenerse en el poder».
También este lunes el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, se refirió a la nacionalización de los saharauis y también apeló a los populares para impedir que continúe su tramitación. «Están a tiempo de no repetir el error», señaló, reclamando que el debate al respecto se trate con rigor y sin «demagogia»: «La nacionalidad española no es una medalla, no es una indemnización, no es un instrumento de propaganda, no es algo que un Gobierno pueda repartir como si no tuviera consecuencias». Al tiempo que exigió unas condiciones «más rigurosas» para obtenerla.