El vicepresidente Carlos Cuerpo y la ministra Isabel Rodríguez, este martes en la Moncloa
Ingeniería legislativa
El Gobierno aprueba el 'decreto Maricarmen' con concesiones a Junts y otro que morirá en horas
El PSOE presenta un texto con recetas de izquierdas y de derechas, todas juntas y revueltas, para resucitar la mayoría de investidura. Sus ministros comparecen en la Moncloa y los de Sumar, en Trabajo
La ministra de Vivienda lo llamó «inteligencia política» en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Dícese del arte de trocear un real decreto ley de vivienda en dos para asegurarse la convalidación de uno de ellos en el Congreso, el de mínimos, y sacrificar en la pira de Junts el otro. Aunque ese otro sea uno exigido con Sumar y el Sindicato de Inquilinas, que de momento seguirán su acampada en la Puerta del Sol.
Así pues, el Gobierno aprobó este martes dos reales decretos leyes en un Consejo de Ministros que empezó una hora tarde porque las negociaciones siguieron en marcha hasta las 10.30 horas, con los ministros colgados del teléfono y conversaciones a varias bandas. El decreto Maricarmen incluye: prohibición de los desahucios a colectivos vulnerables hasta 2030, prórroga de dos años de los contratos en vigor que finalizan antes del 31 de diciembre de 2028, prohibición de compra de viviendas a los llamados fondos buitre hasta 2028, congelación del precio del alquiler a un 2 %, bonificación en el IRPF a inquilinos con rentas inferiores a los 33.000 euros anuales, subida de impuestos para las SOCIMIs, regulación de los alquileres de temporada y las habitaciones y financiación para la primera vivienda a interés cero, entre otras.
El PSOE ha hecho varias concesiones a Junts para que entre por el aro: los pisos turísticos estarán gravados con un IVA del 10 %, en lugar del 21 % que el Gobierno propuso inicialmente. Además, habrá bonificaciones fiscales a los pequeños propietarios y compensaciones si no pueden desahuciar a los inquilinos que no paguen. Y la nueva regulación de alquileres de habitaciones no regirá en Cataluña, que tiene su propia legislación al respecto. Aunque el Ejecutivo no quiere llamarlo excepción catalana.
Sumar exigía incluir la renovación automática de los alquileres (que obliga al arrendador a acreditar una causa justificada para no renovar el contrato o, en caso contrario, indemnizar a su inquilino) fuera incluida en el texto. El PSOE sabía que eso supondría conducir la norma al matadero parlamentario, así que envidó más a las puertas del Consejo de Ministros: accedió a incluir la renovación, pero en un decreto ley distinto, en solitario. Y Sumar tuvo que conformarse. Eso era mejor que nada.
Un decreto ley cuya entrada en vigor Isabel Rodríguez no fue capaz de concretar, porque ahí está la bolita: el Gobierno ha decidido pedir la convocatoria de un Pleno extraordinario este mismo viernes para someter a debate y convalidación ambos textos sin más dilación, aprovechando el «contexto social», según la Moncloa. Ello quiere decir que la segunda norma, la que tiene todas las papeletas de ser derogada, puede estar en vigor 72 horas, 48 horas o incluso cero horas, dependiendo que cuándo salga publicada en el BOE y qué fecha de entrada en vigor ponga. La prórroga de los alquileres que duró un mes hasta su derrota parlamentaria provocó entre marzo y abril un gran guirigay jurídico. Con Sumar pidiendo a los inquilinos que aprovecharan esos días para mandar burofaxes a sus caseros.
La rueda de prensa en la sala de prensa de la Moncloa fue peculiar, con la ministra Rodríguez rebuscando entre una pila de papeles para intentar encontrar la última versión de los decretos después de muchos borradores. De hecho, no fue capaz de responder a algunas preguntas de la prensa porque no se aclaraba con la documentación. «Tengo que revisar la última versión, que no la tengo aquí», se zafó tras una pregunta sobre las renovaciones automáticas de contratos.
Los ministros de Sumar hicieron la rueda de prensa por su cuenta y a la misma hora que la de la Moncloa. Yolanda Díaz, Ernest Urtasun, Pablo Bustinduy, Sira Rego y Mónica García convocaron a los periodistas en la sede del Ministerio de Trabajo para felicitarse por el acuerdo. Allí posaron delante de un gran letrero en el que se leía Por el derecho a la vivienda. Bustinduy admitió que los textos no recogen todas sus peticiones, pero destacó que son una «importante conquista» gracias a la movilización social.
Desde Podemos no han dejado tener la fiesta en paz al Ejecutivo. Ione Belarra lamentó: «El Gobierno debe rectificar y traer un único decreto con todas las medidas que son lo mínimo para hacer frente a la grave crisis de vivienda. Esta vez el divide y vencerás al que nos tiene acostumbradas el Gobierno no va a funcionar». Aunque el PSOE da por hecho que apoyarán las medidas, porque lo contrario sería injustificable ante su electorado. También Junts, que de momento prefiere esperar a leer el decreto Maricarmen -el otro no lo apoyará- antes de fijar postura. Pero parece que esta vez sí volverá al redil de la mayoría de investidura.