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Óscar Sánchez, exjefe de la UDEF acusado de permitir la entrada de 73 toneladas de cocaína

El juez prorroga hasta 2028 la prisión del exjefe de la UDEF, al que intervinieron 20 millones ocultos en su casa

Según la investigación, Sánchez Gil habría utilizado su posición dentro de la Policía para dar cobertura a la entrada de cocaína en España a través de contenedores marítimos

El juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge ha prorrogado otros dos años la prisión provisional del exjefe de la UDEF en Madrid Óscar Sánchez Gil, que permanecerá en la cárcel hasta el límite máximo de cuatro años de prisión preventiva. El magistrado considera que los indicios que existían contra el antiguo mando policial se han consolidado durante la instrucción y califica de «abrumadores» los elementos de cargo reunidos contra él.

Sánchez Gil ingresó en prisión en noviembre de 2024 y se encuentra investigado por delitos de tráfico de drogas, organización criminal, blanqueo de capitales y revelación de secretos. La decisión se produce después de una vista celebrada ante el próximo vencimiento de los dos primeros años de prisión provisional, en la que la Fiscalía Antidroga solicitó que se mantuviera su situación al considerar que existen indicios sólidos y consolidados de delitos que podrían acarrear penas superiores a los 20 años de cárcel.

La defensa del exjefe policial pidió, por el contrario, su puesta en libertad provisional y sostuvo, entre otros argumentos, que no existen indicios suficientes de la comisión de delitos. El juez ha rechazado esta petición y recuerda en su auto los argumentos utilizados por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional el pasado 13 de agosto para mantener en prisión a otro de los principales investigados en la causa, Ignacio Torán.

La Sala apreció entonces riesgo de fuga por «la entidad de los hechos imputados, la elevada penalidad que los mismos comportan, la intensidad de las conductas desplegadas por el ahora recurrente» y la capacidad logística de la organización criminal, además del papel que habría desempeñado Torán dentro de ella y de la existencia de otros miembros que permanecen huidos de la Justicia. El juez considera que estos argumentos pueden resultar aplicables también al caso de Sánchez Gil.

En este sentido, la resolución señala que ninguna medida alternativa a la prisión provisional permitiría garantizar suficientemente su presencia en el futuro juicio. La Sala ya había confirmado anteriormente la prisión preventiva del exjefe de la UDEF, la última vez en abril de 2025, cuando destacó la existencia de «sólidos indicios de delito», con especial referencia a las cantidades de dinero en efectivo intervenidas durante los registros.

Entre ellas se encuentran los 20 millones de euros que los investigadores localizaron ocultos en una pared de su domicilio, una de las principales evidencias incorporadas a la causa. El magistrado destaca ahora que los indicios que justificaron inicialmente su ingreso en prisión «se han consolidado a lo largo de la instrucción» y que existen «abrumadores elementos de cargo reunidos en la instrucción contra él».

Según la investigación, Sánchez Gil habría utilizado su posición dentro de la Policía para dar cobertura a la entrada de cocaína en España a través de contenedores marítimos. Los investigadores sospechan además que habría cobrado cerca de un millón de euros por cada cargamento cuya entrada facilitaba a la organización.

Su detención se produjo en el marco de una operación que permitió intervenir un contenedor con 13 toneladas de cocaína en el puerto de Algeciras (Cádiz), considerado entonces el mayor alijo de esta droga intervenido hasta esa fecha. La organización investigada está vinculada, según las pesquisas, a la introducción de unas 73 toneladas de cocaína mediante contenedores marítimos, con un valor estimado superior a los 2.000 millones de euros.

La causa alcanza también a otras personas físicas y jurídicas. Entre ellas figuran la mujer de Sánchez Gil, también policía, y la hermana de esta, procesadas por delitos de blanqueo, además de Ignacio Torán, considerado otro de los principales investigados.

Uno de los presuntos integrantes de la organización que permanece huido es Alejandro Salgado, conocido como El Tigre, sobre quien pesa una orden de detención y que habría sido localizado en Dubái. En esa misma ciudad se sitúa parte del patrimonio inmobiliario que los investigadores atribuyen a Torán.