La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, durante un pleno
Vox denuncia que el PSOE y Sumar están sobrerrepresentados en la Diputación Permanente y pide una nueva distribución
El partido señala que con la composición actual no se respeta la proporcionalidad porque no se computa el voto de Armengol dentro del cupo del PSOE y Sumar tiene más peso que en la Cámara Baja
Vox ha registrado un escrito ante la Mesa de la Diputación Permanente para denunciar que «la composición actual no responde a la debida proporcionalidad como sí respondía en su origen» y que en concreto el PSOE y Sumar están sobrerrepresentados en este órgano, y solicitar una nueva distribución de los vocales asignados a cada grupo.
El partido de Santiago Abascal explica en su escrito que en un principio la Mesa del Congreso, cuando se inició la legislatura, acordó que la Diputación Permanente estuviera formada por 27 miembros del PP, 24 del PSOE, 6 de Vox, 6 del Sumar, uno de ERC, otro de Junts, otro del PNV y otro del mixto más la Presidencia, en total 69 miembros, y otros suplentes.
Sin embargo, señala que, por un lado, la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, tiene un voto que no se incluye entre los que correspondían al PSOE según ese acuerdo, por lo tanto tiene 25 diputados de los 69, lo que supone el 36,23 % del total de los votos, mientras que en el Pleno tiene 121 escaños de 350, es decir, el 34,57 %, por lo que deberían corresponderle 24 votos.
Por otra parte, Vox alude también a la salida de Sumar de 4 diputados de Podemos y otra de Compromís, hoy en el grupo mixto, por lo tanto, de acuerdo con la proporción, Sumar debería tener en la Diputación 5 votos en vez de 6. Y además, dado que Podemos es mayoría en el mixto, la representación del grupo tendría dos cupos.
El partido subraya que el reparto de votos en la Diputación Permanente no se corresponde con el del Pleno del Congreso que tumbó los dos reales decretos leyes de vivienda, que ahora el Gobierno lleva a este órgano para su convalidación.
Así, pide que haya una nueva distribución del número de vocales asignados a cada grupo y que se ajuste a la representatividad que existía en la Cámara antes de que se disolvieran las Cortes por la convocatoria electoral y «acorde a los cambios» que ha habido en los grupos. También, que se compute el voto de Armengol dentro de los votos que se otorgan al PSOE y que se corrija esa «sobrerrepresentación» de Sumar.