Presentación Feindef. EUROPA PRESS 26/10/2026
La industria española de defensa se reivindica a la altura de Europa en la presentación de FEINDEF 2027
Las principales empresas del sector defienden que España puede competir en París, Berlín y Roma, pero reclaman llegar antes a la producción y participar en el diseño de los grandes programas
La Fundación FEINDEF ha presentado esta mañana en el Auditorio Rafael del Pino de Madrid la quinta edición de la Feria Internacional de Defensa y Seguridad de España, que se celebrará del 18 al 20 de mayo de 2027 en IFEMA. Al acto ha acudido representantes de las principales empresas del sector, que han coincidido en un mensaje: el dinero ya está sobre la mesa y ahora toca demostrar que la industria española llega a tiempo.
La feria ha multiplicado por cuatro su número de expositores desde la primera edición, en 2019, y la próxima será casi la mitad más grande que en 2025. «Si en 2019 el desafío era demostrar que España necesitaba una gran feria internacional de defensa y seguridad, hoy el desafío es aprovechar plenamente la plataforma que hemos construido», señaló Gerardo Sánchez Revenga, presidente de AESMIDE.
Los directivos de las empresas patrocinadoras debatieron sobre dos grandes cuestiones: cómo acelerar el paso de la tecnología a la producción y qué papel debe tener España en la industria de defensa europea.
Tecnología y producción
Enrique López Pérez, CEO de Amper, explicó que las comunicaciones han pasado de ser «una capacidad de apoyo» a «una capacidad crítica» en las operaciones militares. Asimismo, ha destacado la importancia de que funcionen «de manera eficiente y segura». Javier López Gutiérrez, CEO de Telefónica Defensa y Seguridad, las describió como «el sistema nervioso de las operaciones militares» y reconoció que España tiene «ciertas dependencias en ámbitos como inteligencia artificial, ciberseguridad, nube soberana, principalmente de Estados Unidos o de otras regiones menos aliadas».
Fernando Fernández, CEO de EM&E Group, insistió en los plazos. «Ya no vale con tener sistemas excelentes, sino que hay que tenerlos en el tiempo que hay que tenerlos», afirmó. Según explicó, si un producto llega tarde, «la amenaza que quería combatir ya ni existe». También señaló que las empresas ya no tienen excusa para no invertir en capacidades si quieren controlar tecnología estratégica y producir en un corto plazo.
Luis Furnells Abaunz, presidente ejecutivo de Oesía, defendió una defensa capaz de preservar la paz mediante una capacidad de disuasión «eficaz, pero también creíble. A su vez, subrayó tres claves para las Fuerzas Armadas: el empleo de mecanismos para adquirir y mantener capacidades; la necesidad de sistemas más flexibles, en especial la transición de hardware a software; y la importancia de escuchar al cliente final, poniendo como ejemplo lo que los militares piden en Ucrania: “No me traigas cosas que estén certificadas, tráeme cosas que funcionen».
Representantes de las empresas patrocinadoras global de FEINDEF27
Josep María Recasens, Consejero Delegado de Indra Group, pidió a las empresas que inviertan antes de que lleguen los programas del Ministerio. «Las empresas privadas tenemos que aprender a desequilibrarnos, asumiendo ciertos riesgos económicos», dijo. Ricardo Domínguez García-Baquero, presidente de Navantia, propuso que las grandes compañías dejen de ser solo «tractoras» y pasen a ser «dinamizadoras» de las pequeñas empresas, para que desarrollen sus propios productos.
José Julián Echevarría Aguirre, CEO de SENER Aeroespacial, opinó que no es «apropiado que sea la industria quien responda» qué tecnologías debe desarrollar España. Según él, esa decisión corresponde al Ministerio de Defensa y debe mantenerse en el tiempo para que las empresas puedan invertir.
Justo Sierra Rey, presidente de URO, defendió trabajar cerca de los militares, porque las tecnologías «al final se validan en entornos de uso real». «La innovación, si no llega a tiempo, no es innovación», añadió.
España en Europa
Fernando Lombo, Consejero Delegado de Airbus Helicopters España, reconoció que los problemas que han tenido los consorcios europeos en el pasado «los vemos ahora en los programas que tenemos en la mesa de diseño». Aun así, defendió que la cooperación es el único camino: «Si lo hemos hecho antes, tendremos que hacerlo ahora».
Recasens pidió aprovechar «este viento de cola de inversión» para competir «en París, en Berlín y en Roma» y estar «en la Champions League de la defensa». Domínguez coincidió en que «Europa nos está buscando», pero advirtió que hay que hacerlo «sin olvidar quiénes somos».
Al ser preguntado sobre cómo conseguirlo, Furnells contestó: «No es un problema de dinero, el dinero hay, es un problema de certidumbre». En su opinión, España debe entrar en los programas europeos «en el momento del diseño, no en el momento de chapa y pintura». Fernández añadió la fuga de talento como otro de los retos del sector: «Es un drama lo que tenemos en este país».
Tras la mesa, el presidente de TEDAE, Alberto Gutiérrez, defendió el peso económico de la industria. «Que hayamos vuelto a pensar en nuestra seguridad no es una señal de miedo, es una señal de madurez», afirmó. Según sus datos, el sector crece a doble dígito y exporta la mitad de lo que fabrica.
Cerró el acto Ángel Olivares, presidente de la Fundación FEINDEF, que agradeció el apoyo de las Fuerzas Armadas y del Ministerio de Defensa. Según dijo, si se cuantificara su aportación, «el precio de los stand se multiplicaría por 3 o por 4 como poco». Olivares defendió que la colaboración con la Administración da al sector lo que «siempre pide con razón»: «la previsibilidad, la certidumbre».
Ángel Olivares, presidente de la Fundación Feindef