El presidente de Vox, Santiago Abascal, durante un acto en La Coruña, en una imagen de archivo
Abascal aboga por una auditoría de la inversión ferroviaria y el estado de las vías y cambiar a políticos por técnicos
El líder de Vox muestra su desconfianza en los trenes de Alta Velocidad: «Lo irresponsable me parece decirle a la gente que el sistema merece confianza cuando no lo merece»
el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha explicado este miércoles que de estar en el Gobierno ordenaría llevar a cabo una auditoría completa de la inversión en las infraestructuras ferroviarias de estos años atrás y conocer el estado de las vías y de los sistemas de seguridad, saber también qué ha ocurrido realmente en Adamuz y en Urda y quitar a los políticos o personas que no estén formadas en ello de los ámbitos técnicos.
Así lo ha señalado en una entrevista en Onda Cero, donde ha vuelto a afirmar que «la corrupción mata» y también el «fanatismo ideológico». El líder de Vox ha mostrado su desconfianza en el sistema ferroviario en estos momentos y ha indicado que él ahora mismo no viajaría en AVE.
En contraposición a las declaraciones de ayer de Alberto Núñez Feijóo, que indicó que por responsabilidad no iba a decir que no se subiría en un tren, ha indicado que él por responsabilidad haría lo contrario que el líder del PP en este sentido: «Lo irresponsable me parece decirle a la gente que el sistema merece confianza cuando no lo merece».
Abascal ha aludido a la red ferroviaria, pero también ha mencionado la red eléctrica, recordando el apagón, y la red sanitaria, para denunciar la degradación de los servicios públicos, que, ha asegurado, «empiezan a ser tercermundistas», pese a que los españoles pagan impuestos «nórdicos».
El presidente de Vox ha reiterado que sitúa a Ceuta como la prioridad nacional en estos momentos, y ha afirmado que es una cuestión que afecta a la «dignidad nacional». «Un Gobierno no puede gobernar con normalidad con una parte del país invadida», ha recalcado Abascal, que ha denunciado que aún continúan allí unas 20.000 personas que entraron ilegalmente y los ceutíes se encuentran a la espera de una respuesta institucional «contundente» para recuperar la normalidad.
Para proteger la ciudad española se ha mostrado partidario de defender la frontera «con todas las consecuencias», con el despliegue del Ejército y una mejora de las infraestructuras terrestres y marítimas que hagan una frontera «infranqueable». Con ello, ha subrayado el líder de Vox, España habría mandado un mensaje al mundo de que no se puede entrar ilegalmente.