El exjefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz, abandona la Audiencia Nacional
Un ex alto cargo del Gobierno de Ceuta admite a la jueza que no entiende «cómo estaba abierta la frontera»
El testigo también afirmó que el entonces delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, le transmitió «que la Guardia Civil es consciente de que tenemos una situación muy complicada»
Gonzalo Sanz, exjefe de gabinete del exdelegado del Gobierno en Ceuta, le ha dicho a la jueza María Tardón, en su declaración como testigo, que no entendió cómo estaba «la frontera abierta» durante la entrada masiva de miles de personas a la ciudad autónoma desde Marruecos el pasado 30 de julio.
Sanz, que dimitió de su cargo después de que su superior negara que éste le había trasladado avisos del CNI, relató a la magistrada de la Audiencia Nacional la conversación que mantuvo con un «cabecilla» policial marroquí el día de la entrada masiva, a quién preguntó por qué no habían cerrado la frontera.
En la grabación de su declaración prestada el pasado 1 de octubre, a la que ha tenido acceso EFE, Sanz explica que le preguntó al agente marroquí si no iba a cerrar la frontera y él preguntó que por qué, defendió que estaba «perfecta», y ante las quejas de este exalto cargo y de un policía llamó la atención sobre que España no la había cerrado. «Yo hago esa reflexión de decir (...) no entiendo cómo tenemos la frontera abierta cuando está ocurriendo», sostuvo Sanz, que habló con el jefe superior de Policía Nacional, quien le dijo que tomar esa decisión era competencia del ministro del Interior, mientras que la secretaria de Estado de Protección Civil, Virginia Barcones, le dijo que lo iba a consultar con Fernando Grande-Marlaska.
Ante la magistrada, este ex alto cargo mostró su perplejidad porque en ese momento, con 500 personas pasando cada hora, siguiera en marcha la Operación Paso del Estrecho: «Aquello parecía Sarajevo, pero la frontera continuaba sorprendentemente funcionando con total normalidad».
También contó cómo grabó un vídeo a las 11:40 horas del 30 de julio, cuando «todavía no teníamos la avalancha montada» y sí «mucha gente corriendo perfectamente contenible», pero los militares marroquíes estaban «con las manos en jarra». Cuando grabó un segundo vídeo, a las 13:00, ya había 5.000 personas y hubiera sido «mucho más difícil contener porque podía haber provocado cientos de muertos», aunque en todo caso percibió pasividad de las autoridades marroquíes, que no hicieron «ningún trabajo de contención».
El testigo también afirmó que el entonces delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, le transmitió «que la Guardia Civil es consciente de que tenemos una situación muy complicada». Reiteró además que sí trasladó verbalmente al entonces delegado los avisos que recibió de un miembro del CNI un día antes de la entrada masiva, el 29 de julio, y que faltaban 19 mensajes y una conversación por desclasificar.
También contó cómo un ciudadano ceutí que vive junto al límite con Marruecos y colabora con la Guardia Civil le avisó la noche anterior de que la frontera estaba «caliente» o los intentos los días previos por parte de la Delegación de que se tomaran medidas de calado ante el aumento de las llegadas, que «o no llegaron o llegaron tarde o llegaron a cuentagotas antes, durante y después».