Miles de personas en el tradicional «Alumbrao» de las miles de bombillas de la Puerta de la Feria de Abril, lo que significa el inicio de la Feria de Abril de Sevilla
El impacto económico de la Feria de Abril más cara: 864 millones para Sevilla
La Feria de Abril comienza con los precios un 25 % más altos que en 2019 a causa de la inflación
Dos años sin Feria son muchos para los sevillanos, y no sólo por los momentos que se viven en una de las fiestas mayores de la ciudad, sino también por el impacto económico que tiene. La Feria de Abril, que supone el 3 %, en una semana, del PIB de Sevilla, dejará este año en la capital hispalense 864 millones de euros. Tal cantidad, repetimos, en tan sólo una semana, la más rentable del ejercicio, sin duda.
Porque la Feria de Abril —que, este 2022, comenzó oficialmente este domingo, 1 de mayo, con el encendido del Alumbrao a las 0:00, aunque la cena del Pescaíto fuera el sábado, 30 de abril, y se extenderá hasta el próximo sábado, 7 de mayo— genera 183,5 millones de euros al día, según apunta ABC a partir de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Sevilla en 2009 y que se actualiza cada año con la evolución del IPC: 90 millones de efecto directo; 5,6 millones del funcionamiento ordinario; 25,4 millones de efecto indirecto (gasto realizado por los visitantes), y 62,5 millones de efectos inducidos (otros gastos y costes).
Así, el impacto económico de la Feria de Abril duplicará al de la Semana Santa, que ha supuesto, este año, 415 millones de euros, 15 millones más que en 2019. Igualmente, hace tres años, la Feria generó unos 830 millones de euros. Las Fiestas de Primaveras de 2019 dejaron más de 1200 millones de euros en la ciudad.
La Feria más cara
Sin embargo, este 2022, la Feria de Abril será la más cara en años. La inflación no entiende de fiestas. Desde el mismísimo Pescaíto, los precios serán un 25 % más altos que en 2019, aunque las subidas no se producirán de forma proporcional, por lo que se notarán en algunos productos, como el aceite, más que en otros.
Del mismo modo, el sector del taxi aplicará un recargo en la tarifa. El usuario que se monte en un taxi en la Portada entre las 0:00 y las 6:00 deberá abonar un suplemento de hasta seis euros, desglosados en un máximo de 3,86 euros en concepto de «reserva» más 2,14 euros de bajada de bandera, conforme a lo acordado entre el colectivo y el Ayuntamiento de Sevilla. La Portada es considerada, además, una parada de servicios concertados, aunque el cliente ha de hacer cola, como siempre, sin saber qué conductor le llevará ni cuándo será su turno.
Ocupación hotelera
Por otro lado, la ocupación hotelera durante la Feria superará el 75 % en la capital hispalense, según la Asociación de Hoteles de Sevilla y Provincia, aunque todo apunta a que la cifra será superior una vez concluida la semana, habida cuenta de que los usuarios cada vez esperan más para hacer sus reservas. La noche de mayor ocupación es la del Pescaíto, que roza el 90 %.
Por su parte, la hostelería sevillana ha cifrado en unos 170 millones de euros la incidencia directa de la Feria de Abril en el sector; esto es, alrededor de un 20 % del impacto total de la fiesta en la capital. La Asociación de Hosteleros de Sevilla y Provincia señala, en un comunicado, que el impacto económico de la Feria no sólo tendrá lugar alrededor de su Real, en el barrio de Los Remedios, por razones obvias, sino también en la zona centro, «donde se focaliza gran parte del turismo que llega a la ciudad», y el barrio de El Arenal, «en el que tienen su cita diaria los amantes del mundo taurino».
Un poco de historia
Por todo ello y, sobre todo, por lo que no se puede cuantificar, esta Feria de Abril, la de 2022, después de dos años sin flamencas, sevillanas o rebujito por las calles y casetas del recinto que alberga esta fiesta mayor de Sevilla, es ya especial, con la esencia y el espíritu de la primera vez, en 1973, cuando el Real se trasladó a Los Remedios desde el Prado de San Sebastián, donde tuvo su origen en 1847.
De las 19 casetas y los tres días —18, 19 y 20 de abril— en que se disfrutó entonces de la idea, aprobada por Isabel II, de un vasco y un catalán, los concejales José María Ybarra y Narciso Bonaplata, respectivamente, a las 1.053 casetas, entre públicas y privadas, y la semana, muy rentable, de la actual Feria de Abril. Desde 1847, sólo la Guerra Civil (1937-1939) y la pandemia (2020-2021) han provocado la cancelación de una fiesta donde originariamente se comerciaba con ganado y ahora se canta, baila, ríe, come y bebe con mucho arte, a pesar de los precios.