La ministra María Jesús Montero, en un reciente acto del PSOE andaluz en Jerez de la Frontera

La ministra María Jesús Montero, en un reciente acto del PSOE andaluz en Jerez de la FronteraPSOE de Andalucía

Andalucía

El PSOE de Montero se aferra a la «trama andaluza» del caso Montoro para contener su sangría de votos

Los socialistas andaluces ven en la imputación del exconsejero García Valera una tabla de salvación tras el pronóstico del Centra

El PSOE andaluz continúa en caída libre. María Jesús Montero, a quien Pedro Sánchez encomendó hace siete meses la tarea de unir y, sobre todo, resucitar políticamente al partido de cara a las próximas elecciones autonómicas, no ha logrado contener la pérdida de apoyos. De hecho, la última encuesta del Centra, el llamado CIS andaluz, pronostica un hundimiento de los socialistas hasta, de nuevo, su peor resultado histórico.

El estallido del caso PSOE, con epicentro en Ferraz y la implicación de sus dos últimos secretarios de Organización, José Luis Ábalos y Santos Cerdán –que incluso se encuentra en prisión–, ha agravado el panorama electoral de los socialistas andaluces, que ahora ven el caso Montoro como una tabla de salvación para frenar su caída, dada la imputación de José Alberto García Valera, primer consejero de Hacienda de Juanma Moreno.

García Valera fue consejero de Hacienda durante 21 días, entre el 21 de enero y el 11 de febrero de 2019; pero renunció al cargo por motivos de salud, tras sufrir dos amagos de infarto y someterse a pruebas médicas que le confirmaron una enfermedad cardiaca transitoria. Anteriormente, entre 2016 y 2018, había sido director general de Tributos del Ministerio de Hacienda, encabezado por Cristóbal Montoro.

Se da la circunstancia de que, tras la moción de censura contra Mariano Rajoy, la ministra María Jesús Montero ofreció a García Valera quedarse en el cargo. Sin embargo, este ya había acordado incorporarse a la consultora EY (Enrst & Young), empresa investigada en el caso Montoro a la que regresó tras su fugaz paso por la Junta. De hecho, es ahora director de la firma en Andalucía, además de socio, según su auto de imputación.

Antes de convertirse en socio de la consultora, García Valera habría participado en la modificación del epígrafe relativo al impuesto sobre actividades económicas en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2018, «una vez que entró en escena Equipo Económico» –el despacho fundado por Montoro–, con el objetivo de beneficiar a empresas gasísticas.

Un clavo ardiendo

Así las cosas, los socialistas andaluces se agarran a este clavo ardiendo en un intento de vincular a Juanma Moreno con el caso Montoro, hablando incluso de la existencia de una «trama andaluza». El portavoz del PSOE-A, Francisco Cuenca, ha pedido al presidente de la Junta que dé explicaciones sobre ella esta misma semana en el pleno del Parlamento, último del actual periodo de sesiones.

Según el portavoz socialista, Moreno debe aclarar cuestiones como «qué relación tiene» García Valera con Montoro; si el exministro le recomendó su «gran fichaje» como consejero de Hacienda, o «qué vinculación directa puede haber entre Rajoy, Montoro y ese nombramiento». Además, Cuenca ha solicitado al presidente andaluz que rinda cuenta sobre los contratos que firmase la Junta con la consultora EY, supuestamente implicada en la trama.

No obstante, el grupo Por Andalucía, marca de Sumar en la comunidad, se ha adelantado a los socialistas a la hora de solicitar –mediante una proposición no de ley en pleno– una auditoría sobre todas las licitaciones y adjudicaciones otorgadas a la consultora EY, toda vez que, tras la salida de García Valera, el Gobierno de Moreno adjudicó a su firma «contratos millonarios para la elaboración de auditorías del sector instrumental» de la Junta de Andalucía.

El presidente andaluz, por su parte, ha optado por mantener un perfil bajo en su primera valoración sobre el caso Montoro. «Lo que digo es que se investigue cualquier cosa, y ahora mismo no hay ningún tipo de responsabilidad política. Las que sí hay son las que están por demostrar en otros sitios», manifestaba Moreno este lunes, aludiendo de manera velada a la trama de Ferraz.

Con un PSOE andaluz debilitado y sin una estrategia clara para remontar, el caso Montoro se ha convertido en el último recurso para intentar erosionar al Gobierno de Juanma Moreno. Sin embargo, el impacto real de esta maniobra es incierto, especialmente cuando otras fuerzas como Por Andalucía marcan la iniciativa. La corrupción, en todo caso, será uno de los ejes centrales del debate en el pleno previo a las vacaciones de verano.

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