Labores de limpieza en la playa de Poniente de la Línea, en Cádiz

Labores de limpieza en la playa de Poniente de la Línea, en CádizAyuntamiento de La Línea

Andalucía

El alga asiática coloniza las playas andaluzas y obliga a la Junta a lanzar un plan de emergencia

El documento busca reducir el daño económico sobre la pesca y el turismo y también contempla el uso de la biomasa para compostaje o fertilizantes

Cada verano, las playas andaluzas se llenan de visitantes que, en muchos casos, deben compartir espacio con bancos de algas. A algunos bañistas no les molesta, pero otros prefieren mantenerse alejados del agua si detectan grandes acumulaciones cerca de la orilla. Hay una especie en particular que está generando especial preocupación, ya que incluso dificulta el baño en algunas zonas del litoral.

Se trata de la Rugulopteryx okamurae, conocida popularmente como alga asiática. Procedente de aguas del Pacífico norte, donde habita en regiones de China, Japón, Corea, Taiwán y Filipinas, su aparición en España se remonta a 2016, cuando se detectaron los primeros arribazones en la costa de Ceuta. Desde entonces ha demostrado una notable capacidad de expansión.

Actualmente, esta especie invasora se extiende desde el Cabo de Gata, en la provincia de Almería, hasta Puerto Sherry, en El Puerto de Santa María, en Cádiz, y más allá, con un gran impacto sobre el medioambiente y las economías locales. Así las cosas, la Junta de Andalucía ha aprobado el Plan de gestión frente al alga Rugulopteryx okamurae en la costa andaluza.

El documento, elaborado por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, se basa en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, que desde 2020 considera al alga asiática como una especie exótica invasora de especial preocupación, y tiene como objetivo frenar su expansión con una perspectiva científica, preventiva y de largo alcance.

Uno de sus pilares fundamentales del plan es la creación de un sistema de monitorización y cartografiado continuo, que permitirá evaluar la evolución de la especie, sus áreas de acumulación y los efectos ecológicos provocados en las distintas zonas costeras. Esta información será clave para implementar medidas eficaces y adaptadas a cada situación.

Además, el plan contempla líneas específicas para la protección de hábitats marinos, especies autóctonas y áreas naturales afectadas, y también busca reducir el daño económico sobre sectores como la pesca o el turismo, vitales para muchas localidades de la costa andaluza.

El alga como materia prima

Otro punto clave del plan es el diseño de protocolos específicos para la retirada, el manejo y la inactivación de la biomasa del alga invasora. Los procedimientos incluirán desde la recogida segura hasta la desinfección de herramientas y contenedores empleados tanto en playas como en puertos. El documento abre así la puerta al aprovechamiento de la biomasa como recurso.

El uso de los restos inactivos para compostaje, fertilizantes u otros fines sostenibles es una de las medidas propuestas para reducir el volumen de residuos y generar valor económico a partir del problema. Esta iniciativa puede convertirse en una vía de apoyo para los sectores afectados por la invasión.

Se prevé también una intensa labor divulgativa a través de plataformas como la Red de Información Ambiental de Andalucía (REDIAM), donde se publicarán datos actualizados, mapas de distribución y recursos informativos para la ciudadanía, los sectores productivos y los visitantes.

Así, el Plan de Gestión frente al alga asiática no solo busca frenar su avance, sino también proteger el patrimonio natural del litoral andaluz y garantizar la sostenibilidad de las actividades que dependen de él. En definitiva, una herramienta esencial para afrontar el problema con rigor, eficacia y visión de futuro.

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