La senadora socialista Susana Díaz, a la salida de una sesión de control en el Senado
Susana Díaz revela que «rompió aguas» en el AVE: «Volvía de un Comité al que no quise ir, pero me obligaron»
La actual senadora del PSOE se ha abierto en canal en el programa 'Madres desde el corazón', donde recuerda que logró tener un hijo con más de 40 años y cuando ya «había tirado la toalla»
Susana Díaz es madre de dos hijos. La socialista se convirtió en el año 2015 en la primera mujer presidenta de una comunidad autónoma en convertirse en madre durante su mandato. «No me lo esperaba y ya había tirado la toalla», dice, ya que logró quedarse embarazada con 40 años.
Todos esos detalles, así como los problemas para ello con una edad tan avanzada, los ha rememorado en el programa de Telecinco ‘Madres desde el corazón’.
Tras el parto, su ginecólogo habló con el equipo de trabajo de la política. «Les dijo: 'Esta vez habéis jugado al límite y os habéis pasado'»
La actual senadora del PSOE no paró de trabajar «hasta el último día de su embarazo», dando a luz tras una cesárea en un hospital público de Sevilla. «Antes de ponerme de parto empezaron a mandarme bulos sobre que yo había cerrado una planta entera para mí, y el hospital solo tenía media planta para partos».
Un Comité «al que me obligaron a ir»
Pero lo peor vino con su segundo parto, que tuvo lugar en 2020. Díaz ha perdido el poder en Andalucía tras las elecciones de diciembre de 2018 y había cedido previamente la secretaría general del PSOE a Pedro Sánchez pese a contar con el apoyo de la directiva y los barones del partido.
En febrero de 2020 nacería su hija Rocío, pero ese parto fue mucho peor que el primero. A pesar de no encontrarse en condiciones, acudió a un Comité Federal del PSOE en Madrid porque «mis compañeros me insistieron», ya que argumentaban que mi ausencia «no se entendería». «Durante el trayecto de regreso en AVE a Sevilla perdí liquido, creía que había roto aguas».
Al llegar a la capital hispalense, fue directa a un hospital. «Al entrar me dijeron que directamente fuera al quirófano, que me estaba quedando sin sangre. Y fue un parto muy malo, muy duro y muy doloroso», recuerda.
Tras el parto, su ginecólogo habló con el equipo de trabajo de la política. «Les dijo: 'Esta vez habéis jugado al límite y os habéis pasado', porque yo salí muy mal de aquel momento, tanto físicamente como emocionalmente», confiesa.