La Guardia Civil recoge muestras en el accidente de Adamuz
Los investigadores alertan de que los informes sobre la soldadura fueron manipulados tras el accidente de Adamuz
La CIAF traslada a la Guardia Civil las «incongruencias» que han detectado: cambios posteriores al suceso en varios documentos sensibles y rúbricas «fácilmente manipulables»
Cambios posteriores al accidente en varios documentos sensibles y firmas «facilmente manipulables». El informe remitido por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) a la Guardia Civil, constata la existencia de modificaciones en los dosieres sobre las soldaduras de la vía en los días posteriores al accidente de Adamuz. La investigación se ha fijado en la documentación presentada por Ayesa, la empresa que revisó y certificó que las soldaduras que se habían ejecutado en el tramo en el que se produjo el siniestro estaban bien hechas.
Así, la CIAF se habría dado cuenta que los datos existentes entre uno de los informes, realizado tras la tragedia, y los datos disponibles hasta entonces con la informaciones previas al suceso, concretamente del año 2025, no serían coincidentes. Esas variaciones documentales se habrían llevado a cabo después del 18 de enero de 2026, día en el que tuvo lugar el choque de dos trenes en esta localidad cordobesa que se saldó con 46 muertos. Inmediatamente, lo pusieron en conocimiento a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Córdoba, que acabaría dando parte a la jueza de Montoro, la magistrada Cristina Pastor, el 24 de febrero.
Por su parte, Adif (Administrador Infraestructuras Ferroviarias) ha asegurado estar al margen de cualquier hipotética manipulación. «A Adif le pidieron unos documentos y se los dimos intactos a la CIAF. Adif está entregando todo lo que le piden para la investigación», han aclarado fuentes del administrador ferroviario al diario El País, al tiempo que han apuntado hacia Ayesa como empresa responsable.
Y es que hubo detalles que generaron mucha confusión en la CIAF, como expuso su presidente, Iñaki Barrón, en una primera carta remitida a la Guardia Civil, al cerciorarse que los análisis concluían con firmas «en muy malas condiciones».
Una situación que había llamado la atención a los técnicos de la CIAF, que han alertado que entre los documentos titulados 'Partes de Soldaduras Aluminotérmicas, Actas de Neutralizaciones y Homogeneizaciones ADIF PB Adamuz' e 'Informe Final de Soldaduras Aluminotérmicas del PB Adamuz (Córdoba-Sevilla)' existen «multitud de firmas que no son ni firmas manuscritas ni firmas electrónicas, con lo que se generan dudas en cuanto a la validez de estas».
Cambios e «incongruencias»
La investigación se ha centrado en la citada soldadura del carril donde acaeció la tragedia por la posibilidad de que esta fuera defectuosa, solicitando a la empresa encargada de verificarla, más información al respecto. Dicha verificación se produjo en el punto kilométrico 318+681 en la noche del 24 de mayo de 2025 por un trabajador de la empresa gallega Maquisaba, siendo revisada en primer lugar por Redalsa, por encargo de la UTE constructora que se ocupó de la renovación de vía en el desvío de Adamuz –Ferrovial, FCC, OHLA y Azvi–, y posteriormente por Ayesa.
Ahora, la CIAF avisa en su análisis de los cambios que se llevaron a cabo en un informe sobre las soldaduras que se había confeccionado el 25 de junio de 2025, que ya sufrió una modificación tres días después en varias de sus páginas, en concreto, de la 13 a la 14 y de la 16 a la 129.
El documento remitido por la empresa encargada de verificar la soldadura, Ayesa, tenía dos versiones: una primera con fecha del 25 de junio y otra ya con fecha del 1 de febrero de 2026, es decir, posterior al accidente.
Notas que no son aclaratorias
La clave está en una primera nota aclaratoria del 3 de febrero de 2026 que no recoge los cambios firmados el día 28. Esto supone, señala la CIAF, una «incongruencia de las dos versiones» que no les permitiría por tanto saber con exactitud «qué parte del documento ha sido modificada y en qué momento». Existe también otra nota aclaratoria remitida después del accidente y que contradice a la primera, lo que genera más dudas de cuál de los informes es «el que contiene la información real».
Para mayor enredo, existen partes que presentan numerosas firmas que no han sido realizadas ni con firma electrónica ni a mano, sino con «imágenes escaneadas de una firma manuscrita que es fácilmente manipulable».