El puerto de Motril se ha convertido en un gran referente en la proyección internacional de Granada
Granada
La terminal de megacruceros en Motril, en el punto de mira por su posible impacto sobre la Alhambra
Podemos reclama paralizar cautelarmente el proyecto por el riesgo de saturación turística en Granada y cuestiona además posibles vínculos entre la promotora y antiguos responsables del Puerto
La batalla contra el turismo masivo ha llegado de lleno a Granada. Podemos ha pedido formalmente al ministro de Transportes, Óscar Puente, la paralización cautelar del proyecto de terminal de megacruceros previsto en el Puerto de Motril al considerar que podría agravar todavía más la presión turística sobre espacios como la Alhambra y el Albaicín.
La formación sostiene que la llegada masiva de cruceristas tendría un fuerte impacto sobre el centro histórico granadino y reabre además uno de los debates cada vez más presentes en ciudades patrimoniales: hasta qué punto el crecimiento turístico puede acabar alterando la vida cotidiana de los vecinos y la conservación del patrimonio.
La petición ha sido trasladada directamente al Ministerio junto a la solicitud de una evaluación independiente sobre las consecuencias urbanísticas, patrimoniales y económicas del proyecto.
La Alhambra y el Albaicín, en el debate
Podemos considera que Granada ya soporta actualmente una elevada presión turística y teme que el desembarco de miles de visitantes procedentes de cruceros intensifique todavía más los problemas de movilidad, saturación y convivencia en algunos de los puntos más sensibles de la ciudad.
La formación alerta especialmente de la situación del Albaicín, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, y de la creciente concentración de visitantes en torno a la Alhambra.
Según denuncian, muchos cruceristas realizan visitas rápidas de apenas unas horas antes de regresar al barco, generando una elevada carga sobre servicios públicos, tráfico y transporte sin un retorno económico prolongado para la ciudad. Desde Podemos sostienen además que Granada corre el riesgo de convertir parte de su patrimonio histórico en un «parque temático» orientado exclusivamente al turismo de paso.
El debate conecta con situaciones similares que ya se viven en ciudades europeas como Venecia, Barcelona o Palma, donde el crecimiento del turismo masivo ha provocado tensiones vecinales y restricciones institucionales.
El proyecto de Motril y las dudas
La futura terminal de megacruceros forma parte de la estrategia del Puerto de Motril para reforzar la llegada de turismo internacional a la Costa Tropical y aumentar su peso dentro del tráfico de cruceros del Mediterráneo.
Sin embargo, la polémica no se limita únicamente al modelo turístico.
Podemos también ha pedido «máxima transparencia» sobre la relación entre la empresa promotora y antiguos responsables de la Autoridad Portuaria de Motril.
La formación apunta a posibles conexiones familiares entre la filial encargada del proyecto y el exdirector del Puerto, quien abandonó el cargo en 2024 aunque, según denuncian, habría continuado ligado posteriormente a áreas estratégicas de la estructura portuaria.
Por ello, solicitan aclarar cualquier posible conflicto de interés antes de continuar con la tramitación.
Un nuevo frente político en Granada
El proyecto amenaza ahora con convertirse en uno de los nuevos focos de confrontación política en Granada.
Mientras algunos sectores defienden el potencial económico y turístico que podrían aportar los cruceros a la Costa Tropical y a la provincia, otros alertan de que el crecimiento descontrolado del turismo puede terminar deteriorando precisamente aquello que atrae a los visitantes.
La polémica llega además en pleno impulso de Granada como candidata a Capital Europea de la Cultura 2031, un contexto en el que el equilibrio entre promoción turística, sostenibilidad y protección patrimonial se ha convertido en uno de los grandes debates de futuro para la ciudad.