Agentes en plena operación
Nadie sospechaba de él: el cerebro del mayor alijo de cocaína de Almería es un sexagenario de Aguadulce
La operación permitió intervenir más de ocho toneladas de droga ocultas en un cargamento procedente de África y destinadas presuntamente al mercado europeo
El mayor alijo de cocaína jamás interceptado en la provincia de Almería no estaba vinculado a una organización armada ni a un conocido capo del narcotráfico. La investigación ha destapado una realidad muy distinta: detrás de una operación que movía más de ocho toneladas de cocaína se encontraba presuntamente un empresario sexagenario afincado en Aguadulce que había alquilado una nave industrial en El Ejido para almacenar la mercancía.
La intervención, desarrollada por el Servicio de Vigilancia Aduanera en colaboración con las autoridades alemanas, permitió frustrar la entrada en Europa de un cargamento cuyo valor en el mercado ilícito superaría ampliamente los 200 millones de euros.
Según adelantó Diario de Almería, la actuación ha supuesto un golpe histórico contra las redes internacionales de tráfico de drogas que operan en el sur de España.
Una droga que recorrió media Europa
La investigación comenzó mucho antes de que la droga llegara a suelo almeriense. El contenedor partió desde Sierra Leona y realizó varias escalas internacionales antes de entrar en España.
Durante uno de esos controles, las autoridades detectaron indicios que despertaron sospechas sobre el contenido real de la mercancía. A partir de ese momento se puso en marcha una operación de seguimiento internacional que permitió controlar todos los movimientos del envío hasta su llegada a Andalucía.
La carga viajaba oficialmente como un envío de cacao en grano. Sin embargo, los investigadores descubrieron que en el interior de los sacos se ocultaban cientos de bloques de cocaína perfectamente camuflados para dificultar su localización.
La vigilancia permitió seguir el recorrido completo del contenedor hasta una nave situada en Pampanico, en el municipio de El Ejido.
Una nave discreta
Los agentes centraron entonces su atención en las personas que estaban coordinando la recepción y descarga de la mercancía.
Las pesquisas apuntaron a un empresario malagueño que residía en Aguadulce y que supuestamente había organizado la logística necesaria para almacenar temporalmente el cargamento en la nave alquilada días antes.
Cuando los investigadores consideraron que disponían de pruebas suficientes, procedieron a intervenir. La operación culminó con la detención de los principales sospechosos antes de que la droga pudiera ser distribuida.
La actuación sorprendió incluso a los propios agentes por el perfil de los arrestados, muy alejado de la imagen habitual asociada a las grandes organizaciones dedicadas al narcotráfico.
El mayor golpe contra la cocaína
La magnitud del decomiso convierte esta actuación en la más importante registrada hasta la fecha en la provincia.
Las ocho toneladas de cocaína intervenidas superan ampliamente anteriores operaciones desarrolladas en Almería y sitúan el caso entre los mayores golpes contra el narcotráfico registrados en España en los últimos años.
La investigación continúa abierta para determinar quiénes iban a recibir finalmente la mercancía y cuál era la estructura completa de la organización que se encontraba detrás de la operación.
El caso vuelve a demostrar la capacidad de las redes criminales para utilizar empresas aparentemente legales y circuitos comerciales internacionales con el objetivo de introducir grandes cantidades de droga en Europa. También pone de relieve la importancia de la cooperación entre distintos países para detectar cargamentos que recorren miles de kilómetros antes de llegar a su destino final.