'The Surrender', el nuevo vídeo promocional de la Junta de Andalucía para fomentar el turismo
'The Surrender', la rendición a los encantos de Andalucía
El nuevo vídeo promocional de la Junta es un cómic de corte japonés
Inolvidable el «Ríndete a la atracción andaluza» con una Lola Flores imparable, unos paisajes de cine y un Peter Dinklage, el recortado Tyrion Lannister en Juego de Tronos, avisando de lo fácil que es ser conquistado y atrapado por el encanto andaluz. Ahora, tras una campaña menos exitosa que hablaba del «pacto», respeto entre visitantes y nativos, Ogilvi ha ideado para la Junta de Andalucía un nuevo corto publicitario muy distinto.
«The Surrender», o La Rendición en español, está hecha en dibujos animados tipo cómic de Manga y refleja a una joven japonesa que llegando a una maquinita de juegos en una ciudad triste y lluviosa de su país, acaba jugando y llegando a un terreno blanco que parece nevado pero que en realidad son los pueblos blancos de Cádiz. Con gran viento y un personaje terrorífico persiguiéndole, la niña (que parece un niño) acaba llegando a un cuadro dentro de una iglesia andaluza, probablemente la Iglesia del Hospital de la Caridad de Sevilla, desde cuyo cuadro «Finis gloriae mundi» de Valdés Leal, la calavera toma forma humana y le comienza a perseguir.
En formato videojuego, de Sevilla cae al mar, donde encuentra refugio en una barca procesional de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros. Llega al golfo de Cádiz, donde una gigante figura sale de las aguas, uno de los supuestos gigantes de la Atlántida o el mismo Hércules: la protagonista, Mitsuki, desciende al fondo del océano para encontrarse con los Personajes y restos de una antigua ciudad. De ahí, se ve trasladada al Castillo de Sancti Petri, enclave donde la tradición sitúa el legendario templo de Hércules.
Una vez allí, se ve perseguido por gárgolas, imágenes de monstruos que le persiguen y personajes terroríficos hasta que llega a una fuente de la Alhambra, donde al salir, los turistas le fotografían. El proceso inicial es algo largo y tedioso, viéndose poco la riqueza de Andalucía pero siendo un juego en el que el personaje tiene que salvar su pellejo. A partir de ahí, cae en el centro de un palenque que es un supuesto tablao cercano, es batido en lucha con personajes que son en realidad cantaores y bailaores de flamenco.
El cante de su oponente le hace salir despedido de una patada de viento a una ciudad en la que se aprecia el Puente Romano y la Mezquita de Córdoba iluminados de noche, que Mitsuki puede ver desde el cielo. Allí, entre botafumerios, un nazareno gigante amenaza con arrastrarlo y le envía volando a enfrentarse con gigantescos y terroríficos olivos de Jaén, desde donde aparecen Huelva y las 3 carabelas de Colón.
Desde ese punto, es desplazado a la Almería desértica de los platós del falsamente llamado Spaguetti Western que allí se rodaban en décadas pasadas. Acaba montado en el caballo de una especie de Clint Eastwood al que sustituye en su caballo al que Mitsuki pregunta: ¿cómo puedo ganar?; el vaquero le responde: «Andalucía es más grande que tu y que yo. Ríndete». Aunque estas frases, en un texto ínfimo, son casi inapreciable. El final indica que se trata de una parte y que el «Next Level Awaits»: se pasa al siguiente nivel de juego.
La iniciativa es brillante, si bien se podrían sacar muchas más imágenes increíbles de Andalucía. Aunque promete seguir con más partes, o niveles de juego, que suponemos cubrirán mejor algunas provincias, no se le saca juego a Córdoba, ni a Sevilla, ni a Huelva, ni a Jaén. Es digno de valorar que este proyecto contará con un público diferente en cuanto a nacionalidad y edad. Pero quizás habría que mantener alguna voz como la de Peter Dinklage, en inglés, y un discurso más potente. La música, impresionante, de Hans Zimmer. Merece la pena verlo.