La bodega de González Byass en Jerez.
Cádiz
González Byass acuerda un ERE «voluntario» de 34 trabajadores por la crisis del consumo de vino
La firma jerezana busca una estructura «más ágil y eficiente» ante la caída del negocio, las amenazas arancelarias y el alza de costes
La firma bodeguera González Byass, con sede en Jerez de la Frontera, ha cerrado en 34 los despidos incluidos en su Expediente de Regulación de Empleo (ERE). La empresa anunció a principios de octubre su intención de «reestructurar» la plantilla de las filiales González Byass Servicios Corporativos y González Byass Distribución.
Los motivos detrás de este movimiento hay que buscarlos en la caída general del consumo de vino, el encarecimiento de costes y las tensiones arancelarias a las que se están viendo sometidos los productos. La firma entiende que puede perder competitividad si no afronta una ajuste y remodela su negocio. Para ello, se sentó a negociar con el comité de empresa, que vela por los intereses de una plantilla que alcanza cerca de 900 trabajadores.
De las conversaciones ha salido un ERE pactado de 34 empleos. González Byass mantiene que se priorizará la voluntariedad a la hora de acogerse al expediente y que se ha reducido el número de personas afectadas, por lo que califica de «éxito» el proceso de negociación con los trabajadores, «garantizando que el impacto de estas reestructuraciones fuera el menor posible».
Unas medidas «responsables»
La empresa valora «el proceso de diálogo constructivo dentro del marco legal en el que ambas partes han mostrado su voluntad de encontrar soluciones equilibradas», así como «medidas responsables que aportaran certidumbre a todas las personas afectadas».
El objetivo de la bodeguera es realizar iniciativas que permitan contener el gasto y optimizar recursos, mejorar procesos operativos y abandonar inversiones en activos no estratégicos. Todo ello con idea de lograr una estructura «más ágil y eficiente» de cara a la lidiar con los retos del sector del vino en todo el mundo. Un sector que la firma calificada de «en transformación».
González Byass, empresa familiar nacida en 1835 en Jerez, cuenta con un portafolio compuesto por 38 marcas, entre las que destacan los vinos Tío Pepe (D.O. Jerez), Vilarnau (D.O. Cava), Beronia (D.O.Ca. Rioja y D.O. Rueda) o Viñas del Vero (D.O. Somontano), spirits como el whisky Nomad o la ginebra The London Nº 1, además del brandy Lepanto y Casa Pedro Domecq y sus productos están presentes en más de 100 países.
Este 2025 ha sido un año convulso para los vinos de Jerez, con la amenaza de los aranceles por parte de Estados Unidos, uno de los principales mercados de las firmas bodegueras. Además, el hongo mildiu ha hecho estragos en la última vendimia, con mermas e hasta el 40 % en la producción, si bien el suministro y la calidad están garantizados por el sistema de añadas.