Los propietarios afectados cultivan unas plantaciones de olivar joven, adquiridas recientemente, y que actualmente se encuentra en plena producción
Málaga El pueblo de agricultores intimidado por los parques fotovoltaicos: «No hay consenso con los propietarios»
Asaja exige «transparencia» con los agricultores en la implantación de paneles solares en lugar de sus cultivos
La amenaza de la instalación de macroparques fotovoltaicos en zonas productivas para la agricultura o cualquier otra actividad del sector primario se extiende por toda Andalucía.
Tras estallar la crisis en la campiña jiennense que engloba a las localidades olivareras de Lopera, Arjona y Marmolejo, donde los vecinos se han enfrentado a la llegada de estos proyectos, ahora trasciende la tensión que vive el pueblo agrícola de Teba, en la provincia de Málaga.
Situación inédita
Un panorama que no cuenta con el beneplácito de muchos agricultores de la zona, lo que ha llevado a Asaja Málaga (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores) a resaltar la que considera «una situación inédita relacionada con el fomento de parques fotovoltaicos».
Los agricultores, al igual que ha sucedido en Jaén, no se oponen a este tipo de inversiones, pero sí que se hagan sobre terrenos productivos, lo que, en determinados lugares, implica la tala de árboles, entre otras derivadas: «En Asaja no nos oponemos a la instalación, siempre y cuando se haga de forma consensuada y con diálogo», ha expuesto la organización en un comunicado, en el que se precisa que estos propietarios ahora afectados cultivan unas plantaciones de olivar joven, adquiridas recientemente y en plena producción.
Informaciones no siempre accesibles
«Unas explotaciones que quedarían cortadas ya que no las ocuparían en su totalidad, dejando superficies libres y sin rentabilidad para poder seguir explotándolas», denuncian.
La asociación agraria dice no poner en duda el procedimiento burocrático seguido para la implantación del parque fotovoltaico, si bien aseguran que «las informaciones publicadas en BOJA (Boletín Oficial de la Junta de Andalucía) no siempre son accesibles para unos agricultores que se dedican a su trabajo y pueden quedar indefensos por este desconocimiento».
«Por otro lado, desde Asaja nos oponemos a que estas instalaciones se ubiquen en zonas productivas y sin el beneplácito de los propietarios, más aún, cuando existen parcelas cercanas, poco productivas y que contarían con esta aprobación», subrayan.
Asaja Málaga considera «inaceptable» que se utilicen mecanismos de «utilidad pública» para beneficiar a empresas privadas «a costa de los agricultores, quienes se ven desprotegidos ante el peso de la burocracia y la presión económica para, en definitiva, ver desmontados sus negocios activos y viables, para que se monten otros de manera forzada».
Y añaden que en la provincia «tenemos que defender el mantenimiento de explotaciones agrarias viables que generen empleo en la zona, fijando la población rural».