Aunque su tamaño es considerablemente menor, las vistas que ofrece desde su ubicación son espectaculares

Aunque su tamaño es considerablemente menor, las vistas que ofrece desde su ubicación son espectacularesDiputación de Málaga

Málaga

La versión andaluza del brasileño Cristo Redentor del Corcovado que domina la sierra de este pequeño municipio

En lugar de la escultura original, que fue derribada en los meses previos a la Guerra Civil, se encuentra, desde 1995, una última versión creada por el escultor jiennense Miguel Fuente del Olmo

No hace falta haber visitado Río de Janeiro para reconocer de un simple vistazo la figura del Cristo Redentor, la emblemática escultura de 30 metros de altura, fabricada con hormigón armado y piedra jabón, ubicada en la cima del cerro Corcovado y que, con sus amplios brazos extendidos, representa a Jesucristo y simboliza la esperanza y la redención.

Considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, este icono brasileño cuenta con un hermano menor, ubicado en tierras malagueñas y de poco más de dos metros de altura.

Se trata de la escultura del Sagrado Corazón de Jesús, popularmente conocida como ‘El Santo’, que se encuentra en la cima del cerro más alto de la Sierra de Gibralmora, en el municipio de Pizarra. A sus pies, la panorámica es inmejorable, ofreciendo espectaculares vistas del Valle del Guadalhorce y la Sierra de las Nieves, así como de diferentes municipios de la zona como Álora, Casarabonela, Zalea, Cerralba, Gibralgalia, Guaro o Coín. Además, se divisa parte de los Parajes Naturales Desfiladero de los Gaitanes y el Torcal de Antequera.

La escultura original se erigió, en bronce y hierro, en 1916 por orden de Fernando de Soto y Aguilar, conde de Puerto Hermoso, quien encargó al artista jerezano Francisco Hernández-Rubio Gómez la construcción de una imagen inspirada en el Sagrado Corazón de Jesús. La escultura, de dos metros y medio de altura y colocada sobre una placa de piedra, fue bendecida en 1921 por el entonces obispo de Málaga, San Manuel González.

Su esplendor duró poco. En febrero de 1936, meses antes del estallido de la Guerra Civil, ‘El Santo’ fue derribado y lanzado monte abajo, quedando completamente destrozado. Una vez finalizada la contienda, en 1940, se instaló en el mismo lugar una cruz de madera, que años más tarde fue destruida por el impacto de un rayo.

La malograda cruz fue sustituida por otra, que se mantuvo hasta 1994. Fue entonces cuando el escultor jiennense Miguel Fuente del Olmo construyó la que, a día de hoy y desde el 28 de febrero de 1995, permanece dominando la sierra, con sus brazos abiertos en señal de acogida.

Los amantes del senderismo cuentan con una ruta de poco más de ocho kilómetros para llegar hasta los pies del Sagrado Corazón y compartir sus inmejorables vistas. La senda, circular y de dificultad moderada, se puede recorrer en cuatro horas. Comienza en el pueblo de Pizarra, concretamente en el área recreativa de la Raja Ancha, y discurre hacia la cima de la Sierra de Gibralmora. Aunque, al principio, el sendero aparece relativamente disperso, hay señalizaciones que indican el ascenso hacia el bosque. Un truco para no perderse es seguir el curso del arroyo que atraviesa la zona.

El camino continúa en ascenso constante pero con poca pendiente a través de un espeso pinar. Sin embargo, en el último tramo se acentúa algo más el desnivel, abandonándose entonces el bosque de pinos. Tras atravesar un camino angosto se llega, por fin, al objetivo final de la ruta: el mirador de ‘El Santo’.

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