Las cámaras de las ZBE controlarán también a los coches
Málaga
Arrancan las multas en la ZBE de Málaga en plena campaña navideña: más de 15.000 vehículos en el punto de mira
El Ayuntamiento inicia este domingo la fase sancionadora, que castiga con 200 euros a los coches sin etiqueta ambiental no registrados en la capital
El último grano de arena ya caído para llenar el reloj. El domingo 30 de noviembre comienza la aplicación real de las multas en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), tras un año de periodo de gracia. La ordenanza, que estará vigente hasta noviembre de 2026, se aplica ahora con todo su rigor. Curiosamente, la medida entra de lleno en plena campaña navideña (con el primer fin de semana del encendido de las luces de Navidad) en la capital, teniendo en cuenta que son miles los turistas que hasta la ciudad llegan en estas fechas con sus propios vehículos. Son ellos los que deben estar especialmente atentos: serán multados si no tienen etiqueta ambiental de la DGT que no estén empadronados en la ciudad.
El foco de la sanción, que asciende a 200 euros, se dirige de forma deliberada hacia los vehículos foráneos. El Área de Movilidad del Ayuntamiento ha confirmado que los automóviles registrados en Málaga capital pueden respirar tranquilos. No enfrentarán restricciones, independientemente de la antigüedad o el tipo de etiqueta que posean, una decisión que busca no penalizar a los vecinos.
15.000 vehículos diarios sin etiqueta
La magnitud del cambio es significativa. Según los estudios municipales, alrededor del 30 % de los 206.000 vehículos que circulan cada día por la ZBE proceden del área metropolitana. Cruzando estos datos con las estadísticas de la patronal automovilística, se estima que más de 15.000 coches y motos sin etiqueta de otros municipios se enfrentan cada jornada a una posible sanción. Un duro golpe para la movilidad metropolitana.
Los accesos más transitados, como el Paseo Antonio Machado con Avenida Ingeniero José María Garnica o Bailén con Trinidad, se convierten en puntos de control naturales. La infracción, clasificada como grave, no conlleva la pérdida de puntos del carné, pero supone un desembolso importante que se reduce a 100 euros si se opta por el pronto pago.
Mientras tanto, los residentes en Málaga capital están exentos de estas preocupaciones. El espíritu de la normativa, según el Consistorio, es permitir que las familias agoten la vida útil de sus vehículos. No obstante, existe una salvedad crucial: si venden ese coche sin etiqueta, el nuevo propietario perderá automáticamente el derecho a circular por la ZBE si no está empadronado en la ciudad.
No todos los vehículos sufren las restricciones por igual. Las furgonetas disfrutan de una moratoria de cuatro años sin sanciones, un respiro que el Ayuntamiento quiere aprovechar para reorganizar la logística urbana. Tampoco se verán afectados autobuses, taxis, vehículos de emergencia o aquellos considerados históricos.
La polémica rodea a esta medida. El Grupo Municipal de Vox tiene recurrida la ZBE en los tribunales y la sentencia se espera inminente. Mientras llega el fallo judicial, las calles del centro de Málaga, un área que supera en extensión a 404 campos de fútbol, se transforman en un nuevo escenario de movilidad restrictiva.