Parte del cómic creado por el historiador Esteban Alcántara
Málaga
Málaga revive su asedio más épico de la Reconquista en las viñetas de un cómic histórico
La novela gráfica '1487. La conquista de Málaga', rescatada tras 30 años, colorea con acuarelas y rigor el dramático cerco que cambió para siempre la ciudad
¿Sabía que al pasear por la calle Granada sigue el mismo trazado en L de la antigua puerta nazarí, diseñada para desconcertar al enemigo? La ciudad esconde en sus esquinas los ecos de un pasado dramático. Estos detalles, a menudo imperceptibles, cobran vida con una intensidad arrolladora en las páginas de '1487. La conquista de Málaga'. La obra del historietista e historiador Esteban Alcántara regresa, tres décadas después, completamente coloreada a mano para narrar el sitio que definió el futuro de Al-Ándalus. La Reconquista en viñetas.
Un rescate pandémico con acuarelas
El autor, con 72 años, confiesa con emoción en Diario Sur: «A mis 72 años esto ya no lo esperaba». El confinamiento fue el impulso inesperado. Alcántara dedicó aquellas largas horas a colorear con acuarela los originales de 1993, una tarea delicada y arriesgada sobre dibujos a tinta ya antiguos. Fue, en sus palabras, una «cuenta pendiente» consigo mismo. El resultado lo llevó a la editorial Proteo, donde su director, Jesús Otaola, resultó ser un admirador de su trabajo. Ahora, Ediciones del Genal publica una versión ampliada y vibrante.
La obra destaca por su meticuloso rigor. Alcántara, comandante retirado y apasionado de la historia, reconstruye la Málaga fortificada con vistas aéreas desde el Cerro de San Cristóbal o el Convento de la Trinidad. Su mapa de la ciudad musulmana, con la Judería, la Mezquita Mayor o la Torre Gorda, se ha convertido incluso en una herramienta docente. Profesores lo usan en clase para explicar un episodio que, según el autor, los jóvenes malagueños desconocen en gran medida.
«Harían una película»
El cómic narra los cuatro cruentos meses de asedio por los Reyes Católicos, decididos a tomar el puerto más importante del reino nazarí. Frente a ellos, la resistencia heroica del alcaide Hamet El Zegrí. Alcántara no duda en recalcar la magnitud del evento: «Si cualquier país hubiera vivido lo que ocurrió aquí durante esos cuatro meses, harían una película». Y es que el cerco fue de una dureza extrema, con un desenlace trágico para la población. «La ciudad fue terriblemente castigada y vendida entera como esclava», recuerda el autor.
Pero este no es un relato maniqueo. El dibujante se empeñó en abordar la historia con «respeto y tolerancia», representando a las tres civilizaciones —musulmanes, judíos y cristianos— que convivían. «Así es realmente la vida», comenta sobre la presencia de buenos y malos en ambos bandos. Este espíritu se plasma incluso en la portada, donde lucen los símbolos de las tres culturas. Entre personajes históricos documentados, como los reyes o El Zegrí, introduce a otros anónimos, como el niño Ismael, testigo de la tragedia.
La cierto es que Alcántara creció devorando cómics como 'El capitán Trueno' y 'El príncipe valiente'. De ellos aprendió la potencia de los rostros expresivos y la grandiosidad de los paisajes. «Yo viajé a Constantinopla y Jerusalén a través de Foster», rememora. Esa herencia se siente en cada viñeta. Su objetivo final es claro: que el libro sea para el lector «mucho más que un cómic». Que lo invite a mirar Málaga con otros ojos y a preguntarse por las huellas que aún pisamos.