Vista aérea y nocturna del castillo
Málaga
El castillo de Málaga que celebra tres días amor para San Valentín: menú, alojamiento, vistas e historia
La antigua fortificación árabe del siglo IX, reconvertida en hotel boutique, se viste de gala este febrero con una propuesta que mezcla romanticismo, gastronomía y más de mil años de legado entre sus muros
El amor ha reemplazado el eco de las batallas en la cima del Cerro de la Villeta. Allí, el Castillo de Monda, una fortaleza que antaño protegía contra los estragos de la guerra, prepara para este San Valentín una oferta destinada a conquistar corazones.
Su restaurante Albacar ofrecerá un menú de temporada de tres platos para almuerzo y cena del 13 al 15 de febrero. Las veladas se envuelven en un ambiente especial: vistas panorámicas, luz de velas y música en vivo en los días clave, comenzando con un cóctel de bienvenida.
En cuanto a las habitaciones, este hotel boutique fusiona historia andaluza con estilo contemporáneo. La mayoría posee hermosas vistas a las montañas y al pueblo desde balcones privados, creando un oasis íntimo. La decoración única fomenta una atmósfera de paz y lujo, invitando a las parejas a relajarse y conectar.
Un monumento al amor
Un balcón a la historia
Para quienes deseen prolongar la magia, el castillo ofrece un 20 % de descuento en estancias románticas de dos o más noches con desayuno incluido. Es la oportunidad de dormir dentro de un capítulo de la historia andaluza, con todas las comodidades del siglo XXI.
Una de las habitaciones más lujosas de la fortaleza
La esencia del lugar es, sin duda, su pasado. Su torre poligonal almohade, erigida sobre los restos de una fortaleza del siglo IX, es una rareza en la provincia. Tras la conquista cristiana en 1485 y una rebelión morisca que lo incendió, cayó en el olvido, hasta ser rescatado en los años noventa como hotel boutique.
Hoy, sus huéspedes pasean entre muros que vieron a los nazaríes reforzar defensas y a los ejércitos cristianos tomar posesión. Desde la altura, la vista abraza el pueblo blanco de Monda, el Valle del Guadalhorce y la lejana Sierra de las Nieves. Es un mirador privilegiado, un nido de águila para los amantes.
Plano de cómo era el castillo
Su ubicación es otro de sus atractivos. A solo 15 minutos de Marbella y treinta y cinco del aeropuerto, se erige como un refugio de paz de fácil acceso. Un lugar donde el tiempo parece viajar más despacio, invitando a desconectar y a sintonizar con la persona a tu lado.
Celebrar San Valentín aquí no es solo una cena. Es vivir una experiencia donde se funden el susurro de la historia, el lujo sosegado y la belleza brutal de la serranía. Un plan que promete ser, más que una cita, un recuerdo tallado en la piedra del tiempo.