El Bajondillo en Torremolinos ha perdido toneladas de arena tras los temporales

El Bajondillo en Torremolinos ha perdido toneladas de arena tras los temporalesRedes Sociales

Málaga

La Costa del Sol se queda sin arena: así trabajan a contrarreloj los municipios afectados de cara a Semana Santa

Ayuntamientos de Torremolinos, Fuengirola y Mijas cuantifican los destrozos mientras el sector turístico mira con angustia el calendario

La Costa del Sol tiene heridas en el litoral que no terminan de cicatrizar. El último tren de borrascas, con avisos naranjas y olas de hasta cuatro metros, ha dejado un paisaje desolador en el litoral occidental. Playas que parecían radas protegidas han perdido metros de arena, paseos marítimos se han hundido y el mobiliario urbano ha saltado por los aires. La factura provisional, antes de que terminen las evaluaciones, supera ya el millón y medio de euros entre los municipios más afectados.

El problema, además, es doble. Por un lado, está el destrozo físico: la arena que se fue mar adentro y no volverá sola. Por otro, la urgencia del calendario. La Semana Santa llama a la puerta en apenas unas semanas y la temporada alta está a la vuelta de la esquina. Los empresarios de playa, esos que viven del sol y la sombrilla, empiezan a ponerse nerviosos. Sin playa no hay negocio, y sin negocio, el motor turístico se atasca.

Torremolinos, el más golpeado

La alcaldesa de Torremolinos, Margarita del Cid, ha sido la primera en poner cifras sobre la mesa. Más de 670.000 euros en daños, solo en su término municipal. La zona del morro que separa El Bajondillo de La Carihuela ha perdido más de 12.000 metros cúbicos de arena. Una barbaridad. A eso se suman 500 metros lineales de paseo marítimo en Los Álamos que han quedado completamente descalzados por el oleaje.

«Lo estamos haciendo a pulmón, con nuestros recursos», ha lamentado Del Cid, que reclama coordinación entre administraciones. «Tenemos una cita urgente con nuestras playas y con nuestros empresarios», insiste, dejando claro que la principal industria del territorio no puede permitirse llegar coja a la temporada alta.

En Expoplaya, la feria de referencia del sector que estos días se celebra en el Palacio de Congresos de Torremolinos, el ambiente era de preocupación contenida. Los empresarios pisan la arena que aún les queda mientras miran de reojo al cielo, esperando que no llegue otra borrasca a rematar la faena.

Mijas y la Senda Litoral herida

Mijas tampoco se ha librado. El tramo de la Senda Litoral a la altura de El Capricho ha sido uno de los grandes damnificados. El oleaje socavó los pilotes de madera sobre los que se asienta la estructura, dejándola literalmente en volandas. El último temporal, con olas de hasta cuatro metros, terminó por derribar el tramo.

El concejal de Playas, Daniel Gómez, ha explicado que ya se trabaja en el desmontaje de lo que queda y en la declaración de emergencia para acelerar los trabajos. La previsión, optimista, es que pueda estar listo antes de Semana Santa. Pero para eso hace falta que el tiempo acompañe y que la burocracia no juegue malas pasadas. La factura, reconocen desde el Consistorio, ascenderá a varios cientos de miles de euros.

Además, playas como El Charcón o El Chaparral han sufrido una pérdida de arena «brutal». El mar ha llegado hasta las dunas y, en algunos puntos, hasta las propias edificaciones. El Ayuntamiento ya ha solicitado a la Demarcación de Costas autorización para mover sedimentos y redistribuir la poca arena que queda.

Fuengirola se planta y exige un plan

En Fuengirola, la respuesta ha sido colectiva. La Mesa de Turismo, encabezada por la alcaldesa Ana Mula y respaldada por hoteleros, hosteleros, comerciantes y empresas de transporte, ha firmado un manifiesto para exigir al Ejecutivo central un Plan de Estabilización de Playas. El documento cifra los daños en más de 570.000 euros, contando infraestructuras, equipamientos, accesos y el propio perfil del litoral tras los temporales de diciembre a febrero.

«Las playas y el transporte ferroviario no son cuestiones accesorias, son pilares esenciales de nuestro modelo económico y social», ha defendido Mula. Los firmantes insisten en que no bastan los parches de cada año. Hacen falta soluciones estructurales frente a la regresión continua de la arena, que cada invierno se lleva un puñado de costa.

Fuengirola es uno de los municipios más afectados

Fuengirola es uno de los municipios más afectadosRedes Sociales

En Fuengirola se han perdido más de 11.000 metros cúbicos de arena, especialmente en El Castillo y Santa Amalia. También ha resultado dañado un muro de ribera. Y eso, traducido a metros de playa útil, duele.

Benalmádena, la excepción

No todo son malas noticias. Benalmádena presenta una situación más contenida. El litoral ha resistido en términos generales, salvo la playa de Los Melilleros, donde cayeron varias palmeras. Los servicios de Parques y Jardines ya trabajan en su reubicación. Un respiro relativo dentro de un panorama generalizado de erosión en la franja costera.

Eso sí, el Ayuntamiento no baja la guardia. Saben que el mar no entiende de treguas y que, con el cambio climático, los temporales serán cada vez más intensos. Por eso miran con atención las inversiones que el Gobierno central ha prometido para estabilización de playas en la provincia.

El pulso político por la arena

Mientras los técnicos evalúan daños y los alcaldes ponen cifras, el debate político se ha recrudecido. El PP ha anunciado una batería de mociones en ayuntamientos y Diputación para exigir al Gobierno que permita a los consistorios usar su superávit en reparar los destrozos. Hablan de «abandono» y de «auténtica hecatombe».

Desde la Subdelegación del Gobierno responden con calma y datos. Recuerdan que la limpieza de playas y cauces urbanos es competencia municipal, y que la Junta debe encargarse de los tramos no urbanos. Pero también detallan las inversiones estatales en curso: la estabilización de Santa Ana-Malapesquera en Benalmádena, con más de un millón de euros; los 6 millones para los Baños del Carmen; los 15 millones previstos para Marbella y San Pedro; o los más de 6 millones para la playa de Ferrara en Torrox.

Además, desde la Administración central presumen de haber ejecutado el año pasado el mayor contrato de mantenimiento y mejora de playas de la historia de Málaga, con fondos europeos, y recuerdan que en los últimos años se han destinado millones de euros a obras de emergencia por temporales.

La carrera contrarreloj

Entre medias, los servicios operativos trabajan sin descanso. En Marbella, la playa de Artola-Cabopino ha perdido al menos cinco metros entre las dunas y la línea de pleamar. En Venus-Bajadilla, la anchura útil se ha reducido casi diez metros. En Rincón de la Victoria, la Cala del Moral ha visto cómo el mar se llevaba buena parte de su arena, dejando al descubierto las rocas.

La pregunta que flota en el ambiente es siempre la misma: ¿llegaremos a tiempo? La Semana Santa no espera. Y el turista, cuando reserva sus vacaciones, no entiende de borrascas ni de competencias administrativas. Y menos cuando las opciones de viajar se le reducen con la desconexión ferroviaria de alta velocidad.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas