PP y Vox califican como «muy preocupante» que una empleada pública denuncie amenazas y un trato irrespetuoso por parte de un cargo público socialista de Mijas
Málaga
El PP exige la dimisión del concejal del PSOE en Mijas que amenazó a una trabajadora con perder su trabajo
La empleada ha denunciado los hechos, que ya investiga la Guardia Civil
Una trabajadora municipal de Mijas denuncia haberse sentido «intimidada» por un concejal socialista
El coordinador general del PP de Málaga, Cristóbal Ortega, ha exigido este sábado al secretario general del PSOE de Málaga, Josele Aguilar, una respuesta «inmediata y contundente» ante la denuncia por amenazas interpuesta por una trabajadora municipal de Mijas «contra un concejal socialista en esta localidad» por supuestas «amenazas».
Ha criticado la «preocupante deriva socialista» y ha instado a Aguilar a «dar la cara ante los ciudadanos por unos hechos que ya están bajo investigación de la Guardia Civil, después de que una trabajadora de un punto limpio presentara una denuncia contra el socialista Juan Antonio Carrasco por dirigirse a ella de forma intimidatoria y aludir a la posibilidad de perder su trabajo».
Extrema gravedad
«El PSOE de Málaga debe aclarar si esta actitud agresiva hacia los empleados públicos forma parte de la nueva estrategia de su partido», ha sostenido, al tiempo que ha calificado de «gravedad extrema que un representante público amenace a una persona con la pérdida de su empleo».
El dirigente 'popular' provincial ha señalado que «no se puede uno presentar como el presunto defensor de la plantilla municipal y, al mismo tiempo, permitir que sus cargos públicos amedrenten a una empleada por cumplir con su deber de control de acceso».
Por todo ello, ha respaldado «la petición de dimisión inmediata de Carrasco» que ya ha solicitado el edil de Limpieza del Ayuntamiento de Mijas y ha insistido en que la dirección provincial del PSOE debe dar «explicaciones urgentes».
Vox también pide explicaciones
Desde Vox consideran que los hechos son especialmente graves «porque la empleada se limitó a aplicar las normas de funcionamiento del recinto, indicando al concejal socialista que el acceso al punto limpio está reservado únicamente para los usuarios que acuden a depositar residuos autorizados, como enseres, muebles, electrodomésticos o restos de pequeñas obras domésticas».
Según el relato de la propia trabajadora, el concejal del PSOE «ignoró sus indicaciones, accedió igualmente al recinto y se dirigió a ella en un tono intimidatorio, recriminándole su actuación».
Desde Vox han señalado que numerosos vecinos y trabajadores municipales «han recordado episodios similares protagonizados por el edil socialista, asegurando que su actitud y sus formas son sobradamente conocidas en el municipio».