500 vecinos de Riogordo participan en la representación de varias escenas de Semana Santa el Viernes y Sábado Santo
Málaga
Diez tradiciones de la Semana Santa en el interior de Málaga que no te puedes perder
Más allá de la capital, los pueblos malagueños guardan tradiciones únicas que mezclan fervor, historia y espectáculo, desde representaciones bíblicas con más de 500 actores hasta carreras con tronos a hombros
La Semana Santa en Málaga no se entiende sin mirar hacia el interior. Mientras la capital despliega su boato y sus tronos por la carrera oficial, los pueblos de la provincia guardan tesoros de devoción popular que acumulan siglos de historia. Hay procesiones que corren cuesta arriba, representaciones teatrales que movilizan a pueblos enteros y ritos ancestrales donde el fuego y los toros ponen el broche final a la Pasión.
Lo cierto es que cada localidad tiene su seña de identidad. Y muchas de ellas, aunque menos conocidas, merecen un lugar destacado en el calendario cofrade. Desde la serranía de Ronda hasta la Axarquía, pasando por la comarca de Antequera, el mapa de la Semana Santa malagueña está lleno de paradas obligatorias. Aquí van diez de las más especiales.
Pasión de Casarabonela
Entre el Domingo de Ramos y el Martes Santo, el pequeño pueblo de Casarabonela, en el corazón de la Sierra de las Nieves, se transforma en un escenario de recogimiento. La Pasión de Casarabonela no es una procesión al uso, sino una puesta en escena sobria y contenida que tiene lugar en la iglesia de Santiago. Durante tres jornadas, los textos bíblicos cobran vida ante los fieles, invitando a la reflexión íntima sobre la Pasión de Cristo. La sencillez del entorno y la emoción contenida de los vecinos que participan convierten esta cita en una de las más auténticas de la provincia.
Representación de La Pasión en las calles de Casarabonela
Procesión del Silencio en Ronda
El Miércoles Santo, cuando la noche ya se ha instalado sobre el Tajo, Ronda vive uno de los momentos más impactantes de su Semana Santa. La procesión del Silencio recorre las calles empedradas con el Santísimo Cristo de la Sangre y Nuestra Señora del Mayor Dolor. Lo que sobrecoge no es solo la oscuridad, sino el mutismo absoluto que acompaña el desfile. Los penitentes, además, arrastran cadenas sujetas a los tobillos con grilletes, un gesto de sacrificio que impresiona a quien lo presencia por primera vez. El único sonido, el de los pasos y el metal arrastrándose sobre el adoquín.
La 'Embajá' del Ángel en Archidona
La Plaza Ochavada de Archidona, una de las más bellas de Andalucía, se convierte el Miércoles Santo en un escenario único. Allí, minutos antes del encuentro de los tres tronos de la Cofradía del Huerto, ocurre la 'Embajá' del Ángel. Una niña asoma desde el balcón de la iglesia de la Victoria y, con voz temblorosa, canta unos versos a Jesús Orando en el Huerto mientras le ofrece un cáliz. Es la representación del pasaje bíblico en el que un ángel reconforta a Cristo antes de su prendimiento. La emoción contenida en ese diálogo entre la pequeña y la imagen religiosa emociona hasta a los más escépticos.
Correr la Vega en Antequera
El Jueves y Viernes Santo, Antequera vive su momento más espectacular. Las cofradías del Consuelo, los Dolores, la Paz y el Socorro, después de horas de procesión, emprenden la vuelta a sus barrios a ritmo acelerado. Es lo que se conoce como «correr la vega». Los hermanacos, que así llaman a los portadores, suben las empinadas cuestas a la carrera mientras el público les anima al grito de «¡A la vega!». El origen de esta tradición, que data del siglo XVI, era bendecir los fértiles campos desde lo alto de la ciudad. La imagen, meciéndose al compás de la carrera, es un auténtico prodigio de equilibrio y devoción.
Los hombres de trono suben la cuesta a la carrera en la procesión
La 'Despedía' de Álora
El Viernes Santo a mediodía, Álora se detiene. En la plaza junto a la iglesia, las imágenes de Jesús Nazareno y la Virgen Dolores Coronada se encuentran para escenificar la 'Despedía'. Es el momento en el que madre e hijo se dicen adiós antes de que él inicie su camino hacia el monte del Calvario. La tradición, que se celebra desde 1860, cuenta con la participación de la Brigada Paracaidista y la Legión, que añaden solemnidad militar al acto. La emoción contenida en ese instante, cuando las dos imágenes se miran frente a frente, es uno de los momentos más fotografiados y sentidos de la provincia.
El Paso de Riogordo
Riogordo se transforma cada Viernes y Sábado Santo en un escenario de miles de metros cuadrados al aire libre. Allí, más de 500 vecinos del pueblo dan vida a El Paso, una representación teatral de la Pasión y Muerte de Cristo que está considerada Fiesta de Interés Turístico Nacional. Desde el sacrificio de Isaac hasta la crucifixión, pasando por la Última Cena o el juicio de Pilatos, todo está cuidado al detalle: el vestuario, la escenografía y, sobre todo, la interpretación de unos actores aficionados que se entregan en cuerpo y alma. La cita congrega cada año a miles de espectadores llegados de toda España.
Lo que hace grande a El Paso de Riogordo no es solo su espectacularidad, sino el esfuerzo colectivo que hay detrás. Casi no hay familia en el pueblo que no tenga o haya tenido a alguien implicado en la representación. Los vecinos trabajan de forma desinteresada durante meses para que todo salga perfecto. Y el resultado es un auto religioso de los más peculiares y conocidos de España. El escenario natural del Calvario permite que el público se sumerja por completo en la época representada.
El toro de cuerda en Gaucín
El Domingo de Resurrección, Gaucín le pone un broche de lo más original a la Semana Santa. La suelta del 'toro de cuerda' es una tradición de origen pagano que consiste en sacar un toro amarrado por los cuernos a recorrer las calles del pueblo. Vecinos y visitantes corren delante del animal, hacen capotazos y fintas sin peligro, ya que la cuerda lo sujeta en todo momento. Al final del recorrido, colocan un muñeco de trapo para que el toro lo embista. La tradición, reglamentada como espectáculo taurino tradicional, es uno de los eventos más esperados del año en la Serranía de Ronda.
Suelta del toro en Gaucín
La Quema de Judas en El Burgo
También el Domingo de Resurrección, pero en El Burgo, la Semana Santa concluye con un estallido. La Quema de Judas es una tradición importada del norte de España hace más de siete décadas. Consiste en prender fuego a un muñeco de trapo de varios metros de altura relleno de pólvora y cohetes. Los vecinos eligen cada año a un personaje de connotaciones negativas para simbolizar a Judas, y la explosión final representa el triunfo sobre el pecado. La imagen del muñeco ardiendo entre tracas y detonaciones, mientras los vecinos celebran la Resurrección, es una de las estampas más singulares de la provincia.
Otras tradiciones que merecen la pena
La riqueza de la Semana Santa en el interior malagueño no acaba ahí. En Iznate, los vecinos se disfrazan con máscaras antiguas para buscar al Niño Jesús escondido entre plantas. En Cártama, la tradición manda salir al campo a comer los tradicionales 'jornazos', un pan con un huevo cocido en su interior. Y en Benamocarra, la Romería de la Pava recupera aquella costumbre de pasar el tiempo hablando los novios a las orillas del río Iznate. Todas ellas son excusas perfectas para recorrer la provincia y descubrir que la Semana Santa, en Málaga, tiene muchos acentos.