Un de los ladrones mira a cámara con el rostro cubierto
Málaga
Un barrio de Vélez-Málaga revive el pánico durante la noche por otra oleada de robos: «Se va a liar gorda»
Los vecinos se echaron a la calle con coches y cohetes para disuadir a cuatro encapuchados mientras la Policía sigue sin dar respuesta al «clima de asedio» en los diseminados rurales de Vélez-Málaga. Ya es la cuarta oleada de robos que sufren en pocas semanas
La alarma volvió a saltar de madrugada en Valle-Niza y Almayate Alto, en Vélez-Málaga. Cuatro personas encapuchadas, según relata a El Debate Esther Ruiz, una de las vecinas más activas en la denuncia, actuaron en pleno Viernes y Sábado Santo. El vecindario vivió momentos de «pánico». No es la primera vez, y todos lo saben.
Un vecino llegó a lanzar cohetes al aire para intentar ahuyentar a los presuntos ladrones, aunque algunos vecinos llegaron a pensaron que eran disparos. Tal fue la situación de desconcierto que muchos de los residentes salieron a la calle con sus propios coches.
«Se ríen de nosotros»
Tal es la impunidad, denuncian los afectados, que los ladrones han perdido el miedo y ya hasta se atreven a robar en viviendas con individuos dentro, algunos de ellos personas mayores. «Ahora sí que hay presencia policial, pero los ladrones saben muy bien cuándo venir, saben si hay o no vigilancia», lamenta Ruiz.
Tanto es así que ni siquiera los dispositivos de vigilancia les disuade. Con la alarma sonando a toda potencia, se aprecia cómo en el vídeo que graba una de las cámaras, uno de los asaltantes hace uso de la escoba de la piscina para romper una de ellas. Cada vez que esto ocurre, los vecinos se alertan los unos a los otros en grupos de WhatsApp y se envían las instantáneas que han capturado.
Respuesta vecinal y promesa del alcalde
Pero no todo queda en lo digital, también realizan batidas de vigilancia en cuanto tienen alguna sospecha de posible intrusión. En algunas ocasiones salen hasta una veintena de coches con dos o tres personas dentro de cada uno para hacerles ver que saben de su presencia. Pero la propia Ruiz admite que el miedo a un enfrentamiento directo crece con cada nuevo episodio. «Un día de estos se va a liar gorda porque no sabemos muy bien lo que puede suceder con algún vecino, hace años algunos salieron heridos porque se enfrentaron a ellos», advierte.
Ruiz vuelve a reclamar medios específicos para el medio rural. Más presencia policial y recursos adaptados a un terreno complicado, con 400 kilómetros de carriles. Por ello, propone el uso de drones con visión nocturna y detección de calor porque para evitar que se escondan: «Se meten debajo del aguacate, maleza o lo que vean».
La Policía Nacional acudió al lugar y ya se han presentado varias denuncias. El alcalde de Vélez-Málaga, Jesús Lupiáñez (PP), se reunió con los afectados la semana pasada y les prometió mejorar la coordinación y el control en estos diseminados rurales. Mientras, el grupo municipal Vox ha llevado el asunto al Congreso. Su diputada Patricia Rueda denuncia que «el déficit de guardias civiles es de 400» en la provincia.