Fachada de Juguetes Carrión en el centro de Málaga

Fachada de Juguetes Carrión en el centro de Málaga, a cuya entrada se le conocía como la «escalera mágica»Juguetes Carrión

Málaga

La tienda de Málaga que hizo felices a miles de niños dice adiós tras 73 años: «Ninguno quiere ya juguetes»

La cadena juguetera más emblemática de la ciudad baja la persiana definitivamente por la falta de rentabilidad y el cambio en los hábitos de consumo

«Tenemos todos un nudo en el estómago». Así se sinceraba ayer Arturo García Carrión, gerente de la firma, al anunciar lo que muchos malagueños ya temían. La cadena juguetera más querida de la provincia ha echado el cierre de forma definitiva tras más de siete décadas repartiendo ilusión entre generaciones y generaciones de niños. Varias generaciones de malagueños dicen adiós a uno de los lugares más especiales de sus vidas.

Lo cierto es que la decisión no ha sido nada fácil. El propio García Carrión confiesa que ha sido «muy dura» de tomar después de tantos años al frente del negocio familiar. «Llevamos muchos años perdiendo dinero y ya no tiene sentido», explica con la tristeza a flor de piel. La empresa, fundada por su abuelo en 1953, simplemente ya no era rentable.

Un adiós que se veía venir

Los síntomas de la agonía llevaban meses sobre la mesa. La tienda de la avenida de Velázquez fue la primera en caer. Luego le tocó el turno a la de Teatinos, que bajó la persiana el pasado mes de enero. En las últimas semanas solo resistían las de la calle Nueva, la de El Palo y la sucursal de Motril, en Granada. Fichas de dominó que iban cayendo irremisiblemente una tras otra.

Ahora todas ellas han cerrado. También la página web, que sigue activa pero ya no permite hacer compras. Los locales, propiedad de la empresa, esperan ahora nuevas ofertas. Y el stock de juguetes pendiente de venta, por el momento, no se sabe muy bien qué será de él. La incertidumbre es total.

Uno de los pasillos de Juguetes Carrión, que apenas puede vacairse por falta de ventas

Uno de los pasillos de Juguetes Carrión, que apenas puede vacairse por falta de ventasJuguetes Carrión

Un sector que se muere

García Carrión lo tiene claro cuando se le pregunta por las causas. «No tiene nada que ver con el rumbo que está cogiendo Málaga», aclara de forma tajante. «Es el sector en sí el que lo está pasando mal en cualquier parte, no solo a nivel local». Y no le falta razón. Famosa, la mítica fabricante de las muñecas Nancy, acaba de entrar en preconcurso de acreedores.

El gerente apunta a un cambio profundo en los hábitos de juego. «Cada vez hay menos niños y los niños cada vez juegan menos», lamenta. «Un niño de siete u ocho años, hoy, es muy difícil que tú lo veas comprando juguetes, ya pasan; están todo el día con la pantallita», añade con tristeza.

La presión de Temu y AliExpress

A esto se suma un enemigo silencioso pero brutal: la venta online y, sobre todo, las plataformas asiáticas. «Ya no son solamente las tiendas online, sino los productos que vienen directamente de China», explica el gerente. «Hoy, entre Temu y AliExpress, la situación se hace cada vez más difícil».

No es para menos. La caída de la natalidad en España ronda el 25 % en la última década. Menos niños, más pantallas y compras por internet. Una combinación letal para los comercios de toda la vida. Juguetes Carrión no es la primera ni será la última. Toys «R» Us e Imaginarium ya cerraron sus puertas hace tiempo.

Un poco de historia para no olvidar

Todo empezó en 1953, cuando Francisco Carrión Ruiz adquirió un local en la calle Compañía. Allí abrió los «Almacenes Carrión», donde vendía de todo: confecciones, perfumería, mercería y, cómo no, juguetes. El éxito de estos últimos fue tan grande que la familia decidió especializarse.

La saga la continuó María Dolores Carrión Martín, una de los tres hijos del fundador. En los años 90, la cadena llegó a contar con casi 30 tiendas repartidas por toda Andalucía. Incluso tenían una red de 45 locales en régimen de franquicia. Un imperio que, desde ayer, es solo un recuerdo para los malagueños.

Mucho cariño pero pocas ventas

«Estamos recibiendo muchos mensajes de apoyo en estos momentos tan duros», confiesa Arturo García Carrión. «No ha sido nada fácil tomar esta decisión. Es una situación muy extraña la que tengo hoy». Y es que el cariño de la gente, siendo sinceros, no paga las facturas ni cubre los gastos de un almacén entero.

El gerente, que cumplirá 49 años en este 2026, lleva desde los 23 años en la empresa. Prácticamente toda su vida adulta. «Yo lo siento muchísimo, es muy duro tomar una decisión así después de tantos años, pero al final son decisiones que hay que tomar y no hay otra», sentencia con un punto de resignación.

Mientras tanto, el sector juguetero sigue su curso. Por un lado, las grandes superficies y los supermercados se llevan el 70 % de las compras navideñas. Por otro, los llamados «kidults» —adultos que compran juguetes por nostalgia— representan ya el 20 % de las ventas. El mercado se transforma, y no precisamente para que las pequeñas jugueterías puedan dormir tranquilas.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas