La candidata posa frente al mar en la costa malagueña
Elecciones Andalucía 2026
La abuela de 91 años que se presenta a presidenta de Andalucía: «Nunca es tarde para servir»
María Luz Gómez, candidata a la Junta por Por Un Mundo Más Justo, rompe barreras de edad y género con una candidatura intergeneracional
Llegar a los 91 años y, en lugar de coger la jubilación plácidamente, decidir presentarse a la presidencia de la Junta de Andalucía. Esa es la aventura en la que se ha embarcado María Luz Gómez, una malagueña de armas tomar que desayuna cada mañana pan con aceite y dulces de la panadería Guijarro. Ha hecho un hueco en su apretada agenda a El Debate, porque todos los medios la quieren entrevistar. No en vano, a su edad, enfrenta un reto mayúsculo para reivindicar un mundo más justo. «No me ha pasado nada extraordinario… o quizá sí: he vivido mucho», confiesa con una sonrisa cómplice.
María Luz Gómez atiende a simpatizantes
Sin ambición para la política
«Doy este paso porque siento que todavía puedo aportar, no por ambición personal», aclara esta candidata. Y es que a sus 91 años, asegura ver con más claridad lo que duele y lo que falta en esta tierra. Su discurso huye de los despachos. Quiere una política «al servicio de las personas, especialmente de quienes menos voz tienen». Además, insiste en que nunca es tarde para seguir rompiendo barreras, ni siquiera las invisibles que marca la sociedad.
Contra quienes creen que la política es solo cosa de jóvenes, ella responde sin complejos: «Es cosa de todos». La candidata defiende que excluir a alguien por su edad es como amputar la memoria colectiva de un pueblo. «Una sociedad sin memoria comete los mismos errores», sentencia. Su candidatura, insiste, es un reflejo de la vida real: jóvenes y mayores empujando en la misma dirección. Todo un ejercicio de equilibrio generacional.
Luchadora infatigable
Si hay algo que calla las críticas, es su propia biografía. En pleno franquismo, esta mujer logró sacarse la carrera de Perito Mercantil y, años después, siendo madre de seis hijos, se puso al frente de 140 personas como coordinadora regional de una empresa de cosméticos. «Las mujeres de mi generación tuvimos que abrir caminos donde no los había», rememora con orgullo contenido. Aquella experiencia la marcó para siempre.
Los militantes del partido quieren ser la sorpresa en los comicios
Ahora, esta abuela vitalista pasea por la senda de la costa y se sienta en el chiringuito sin perder comba de la realidad. «La política debería parecerse más a eso: a cuidar lo cotidiano», explica. No en vano, su partido, Por Un Mundo Más Justo, nace precisamente para gritar contra las injusticias. «Lo más injusto es que haya personas que no puedan vivir con dignidad», se duele al hablar de mayores en soledad o jóvenes sin horizontes.
La edad, ¿un impedimento?
Lo curioso del caso es que, mientras algunos miran con recelo a una candidata de 91 años, en la propia capital de la Costa del Sol llevan décadas confiando en un regidor octogenario con resultados más que aceptables. La aspirante a la Junta lo tiene claro: la política no debería tener fecha de caducidad en el carné de identidad. «Excluir a alguien por su edad es perder talento, sensibilidad y memoria», argumenta convencida. Su mensaje, sencillo pero directo, escuece a los que todavía piensan que solo la juventud trae soluciones.
María Luz junto con su «familia» política
«Presidenta la abuela»
En la familia en su entorno, María Luz confiesa que le gritan «¡Presidenta la abuela!». Lejos de sonrojarse, María Ángeles confiesa que aquello le impulsa muchísimo. «No es presión, es una alegría enorme», admite. Y es que ese apoyo familiar es su principal gasolina. Su primer gesto si llega a San Telmo el próximo 17 de mayo sería, paradójicamente, escuchar. «Convocar a los que normalmente no son escuchados», avanza con esa humildad que tanto predica.