El hotel Sisu ardió por completo en 2020

El hotel Sisu ardió por completo en 2020Ampara de la Gama

Málaga

El hotel de Marbella que ardió en llamas por una venganza renace gracias a uno de los hijos de Olivia Valère

Invertirá 15 millones para borrar la huella de incendios, granadas y la ‘operación Malaya’

Marbella se prepara para enterrar uno de sus fantasmas urbanísticos más sonados. El esqueleto calcinado del Sisu Hotel Boutique, testigo mudo de la ‘crónica negra’ de la ciudad, volverá a vestirse de gala. Su nueva reencarnación promete dejar atrás tres décadas de escándalos para abrazar el lujo de cinco estrellas.

El artífice de esta resurrección es Arnaud Albouhair, un empresario con pedigrí en la noche marbellí. Es hijo de la mítica Olivia Valère y fundador del famoso Nao Club. El joven inversor ha decidido que, en lugar de demolerlo, el edificio se convertirá en un paraíso boutique con 50 habitaciones.

Seis años en el limbo

Lo cierto es que la estructura ya presume de cambio. Unas enormes lonas cubren el lateral del inmueble, ubicado al filo de la autovía A-7. «¿Alguna vez has soñado con el paraíso? Bienvenido, estás en él», reza el eslogan. Ese es el tono optimista que quiere imponer la nueva propiedad para olvidar el pasado.

El proyecto aún está sobre la mesa del arquitecto, pero Arnaud ya ha corrido a contarlo. «Estamos en fase de diseño», explicó recientemente, asegurando que las obras comenzarán «en los próximos meses». La idea es que, en 2028, el hotel abra sus puertas con dos restaurantes, un spa y una discoteca.

Aunque el edificio sufrió un devastador incendio en 2020, los técnicos han dado el visto bueno a su esqueleto. «No habrá que echarlo abajo», confirma el promotor. Sin embargo, las vísceras del hotel están muertas; las canalizaciones y servicios se reharán por completo. La inversión será de 15 millones de euros.

Ojo al cambio de concepto: Se pasa de tener 75 habitaciones pequeñas a solo 50, pero mucho más amplias. El aforo se reduce para subir la categoría y, de paso, silenciar las antiguas quejas vecinales por el ruido.

La sombra de la ‘operación Malaya’

Para entender la magnitud del reto, hay que viajar 30 años atrás. El edificio nació bajo el nombre Lorcrimar, de la mano de Manuel Lores. Este empresario, vinculado a la ‘operación Malaya’, logró construir gracias a un pelotazo urbanístico con el GIL, el partido político creado por Jesús Gil. Las conexiones con la corrupción fueron su primera condena.

Posteriormente, en 2017, la propiedad pasó a manos británicas y la cosa se puso realmente fea. Una madrugada de marzo, un individuo lanzó una granada de mano contra el restaurante de la piscina. El estallido no dejó heridos de milagro, pero sí una cicatriz imborrable en la fama del lugar.

Los vecinos, hartos del «turismo de desfase», respiraron aliviados cuando el Ayuntamiento retiró la licencia de música. Pero el golpe final llegó el 21 de agosto de 2020. Un incendio devastador (recordado por los 12 camiones de bomberos movilizados) acabó con la vida de una persona de nacionalidad francesa.

Marbella observa ahora con cautela. Arnaud Albouhair ha vendido Nao Pool para centrarse en esta aventura, aunque el nombre definitivo del nuevo templo del lujo aún es un misterio. La ciudad confía en que, esta vez, la única noticia que genere el edificio sea el brillo de sus próximas estrellas.

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