Los creadores del Trivial Pursuit en el bar de Málaga donde lo comenzaron a diseñar

Los creadores del Trivial Pursuit en el bar de Málaga donde lo comenzaron a diseñar

Reportaje de una historia real

El juego de mesa más famoso de la historia se inventó en este pequeño bar de Málaga: «El dueño ganó millones»

Dos periodistas canadienses, 6.000 preguntas y un dueño de bar que invirtió 1.000 dólares y se hizo millonario gracias al juego de mesa más famoso del mundo

Aaron, súbdito británico y actual propietario de The Cave, recibe con una sonrisa cómplice a quienes se acercan hasta este rincón de El Capistrano, en Nerja. Sabe que su bar es mucho más que un establecimiento con paredes de piedra y buena comida. Aquí, entre cañas y conversaciones, comenzó a escribirse la historia de uno de los juegos de mesa más vendidos de todos los tiempos: el Trivial Pursuit.

Pocos lo saben, pero la localidad malagueña que popularizó Verano Azul es también la cuna de ese tablero circular y aquellos famosos «quesitos» que han hecho sudar tinta a varias generaciones. Fue en 1980 cuando los periodistas canadienses Scott Abbott y Chris Haney llegaron a Nerja con una idea loca y mucho tiempo libre por delante.

Aaron posa con el Trivial a las puertas del bar donde nació el juego

Aaron posa con el Trivial a las puertas del bar donde nació el juego

16 horas al día dando forma a un sueño

La familia de Haney tenía una casa en la urbanización El Capistrano, y allí se instalaron durante varios meses. Su objetivo: desarrollar un juego de preguntas y respuestas inspirado en el Scrabble. Lejos de las distracciones, llegaron a trabajar 16 horas diarias para dar forma a las primeras 6.000 preguntas que componían el juego, al que llamaron «Six Thousand Questions».

Pero no todo fue esfuerzo. Los dos periodistas deportivos también necesitaban desconectar, y para eso encontraron su refugio en The Cave, un bar de ambiente acogedor en el corazón de El Capistrano. Allí, entre rondas de San Miguel, explicaban su proyecto a todo aquel que se prestara a escucharlo. También solían acercarse al chiringuito Ayo, en la playa de Burriana, para reponer fuerzas con una buena paella.

El inversor que cambió la historia

La mayoría de los vecinos los tomaban por locos y no les hacían caso. Pero hubo una excepción. Phil Donnason, el dueño de The Cave, un sudafricano criado en Canadá y afincado en Nerja, decidió arriesgar 1.000 dólares canadienses en aquel proyecto sin futuro aparente. «Siempre he tenido suerte», recordaba años después Donnason, que falleció en 2023.

El antiguo dueño de un local en una localidad costera de Málaga posa con el Trivial Pursuit

El antiguo dueño de un local en una localidad costera de Málaga posa con el Trivial Pursuit

Aquella apuesta le convirtió en millonario. «Dos años después de que se fueran a Canadá, pensé que nunca volvería a ver ese dinero», confesó en una entrevista. Pero un día sonó el teléfono en The Cave. Era Chris Haney. Lejos de pedir más dinero, traía un cheque. El Trivial Pursuit se había convertido en un fenómeno global y aquel inversor con olfato había dado en el clavo: «El dueño del bar ganó millones», recalca Aaron.

Un éxito que nació en la Costa del Sol

Y hay más. Algunas teorías aseguran que la forma de los famosos «quesitos» se inspiró en la reola del Balcón de Europa, esa plaza circular desde la que se divisa el Mediterráneo. Nunca ha sido confirmado oficialmente, pero la leyenda forma ya parte del encanto de esta historia.

El balcón de Europa en Nerja, donde la figura que aparece recuerda al tablero del Trivial

El balcón de Europa en Nerja, donde la figura que aparece recuerda al tablero del Trivial

Hoy, The Cave sigue en pie, regentado por Aaron, que mantiene viva la memoria de aquel momento único. La próxima vez que una pregunta de Trivial te haga dudar, ya sabes: la respuesta, muchas veces, está en Nerja.

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