Un vídeo demuestra que la Policía Nacional de Torremolinos usó pistolas táser
El caso fue archivado
La Justicia reabre el caso del marroquí de Torremolinos que murió tras ser reducido con un táser
La muerte del joven durante una intervención policial vuelve a los tribunales tras el recurso de la familia. Los magistrados consideran que el archivo fue prematuro y piden nuevas diligencias
El pasado 7 de diciembre, Haitam Mejri, de 35 años, entró en un locutorio de Torremolinos para pedir un cargador para su móvil. El dueño del local, alarmado por su actitud nerviosa, lo encerró por fuera y llamó al 112. Poco después, seis agentes de la Policía Nacional irrumpieron en el establecimiento. Lo que ocurrió a continuación ha derivado en un laberinto judicial que ahora da un giro inesperado.
La Audiencia tumba el archivo
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Málaga ha ordenado reabrir la investigación, anulando el sobreseimiento que decretó el Juzgado de Instrucción número 1 de Torremolinos. Los magistrados consideran que el cierre fue prematuro y exigen una investigación «profunda y efectiva» para despejar cualquier duda sobre la actuación policial. Y es que, según el auto judicial, las grabaciones del locutorio y de los propios agentes muestran con nitidez la secuencia de la reducción.
La jueza de primera instancia archivó la causa basándose en la autopsia oficial del Instituto de Medicina Legal de Málaga (IML). Ese informe concluía que Haitam falleció por una parada cardiorrespiratoria derivada de un cuadro de «delirio agitado», provocado por el consumo de sustancias tóxicas y agravado por una patología cardíaca. Pero la familia, representada por el abogado Samuel Tejada, presentó un informe alternativo que describía hasta 86 lesiones externas objetivables en el cadáver.
86 lesiones y un debate forense
Ante este escenario de dictámenes contradictorios, la Audiencia ha ordenado a la jueza que retome la causa y practique nuevas diligencias. Exigen que el Instituto de Medicina Legal elabore un informe complementario, pero esta vez entregando antes a los forenses los vídeos de la intervención. También reclaman una declaración contradictoria entre los peritos del IML y el de la familia. «Se puede ver como suceden los mismos: la actuación policial, la postura de los agentes, las descargas de táser y como el fallecido se va quedando sin respiración», señala el auto.
La familia no se rinde
La familia de Haitam siempre ha mantenido que no habría muerto si durante el arresto no se le hubiera ejercido «tanta presión» en el cuello y el tórax. Amnistía Internacional, por su parte, ha exigido una «rendición de cuentas efectiva» y una investigación con garantías. La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) calificó el archivo provisional como «un insulto a la memoria de Haitam y al dolor de su familia». El caso, que conmocionó a la opinión pública, vuelve ahora a los tribunales con la esperanza de que las imágenes hablen por sí mismas.