El presidente del Gobiern, Pedro Sánchez, bajando del Falcon
Sevilla
Sánchez mantiene el castigo a Sevilla y le da unas migajas para su aeropuerto
Aena no cuantifica la inversión en el aeródromo de San Pablo, que ya está llegando a su tope de pasajeros, con diez millones al año
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantiene el castigo a Sevilla, que solo recibirá las migajas del banquete de millones anunciados para los aeropuertos españoles. La propuesta de inversión de Aena asciende a 12.888 millones de euros entre 2027 y 2031, de los cuales una parte no cuantificada se destinará al aeródromo de San Pablo. No obstante, a tenor de las actuaciones previstas, el importe representará una porción mínima.
El plan de inversiones de Aena, que se incluirá en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) para el periodo 2027-2031, contempla las siguientes actuaciones en Sevilla: ampliación de la zona de control de seguridad; mejora en los accesos de llegadas; una nueva pasarela de embarque 10 y 11; renovación de aseos; una plataforma de gestión energética; una nueva sala VIP; un nuevo edificio para el servicio de extinción de incendios (SEI); un simulador de fuego, y la ampliación de aparcamientos.
La cuantificación de la inversión necesaria para estas obras será una incógnita hasta que el Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, apruebe de forma definitiva el DORA. No obstante, el subdelegado del Gobierno de Sánchez en Sevilla, Francisco Toscano, ha asegurado que «con esta inversión garantizamos el crecimiento continuado de la actividad de nuestro aeropuerto, tanto en el transporte de mercancías, como de pasajeros», que ya está llegando a su tope, con diez millones de usuarios anuales.
Para el periodo 2022-2026, Aena previó una inversión de 80 millones de euros en el aeropuerto de San Pablo para la reforma y ampliación de la terminal y de la central eléctrica y el recrecido de la pista de vuelo. A modo de comparación, la inversión prevista –y sí cuantificada– en Barcelona-El Prat asciende a unos 3.200 millones, según el nuevo plan de Aena, tras el acuerdo alcanzado en junio entre el Gobierno y la Generalidad de Cataluña.
Así las cosas, y «dado que el DORA no pasa de ser por ahora un anuncio de intenciones», desde el Ayuntamiento de Sevilla exigen «que en el documento definitivo que se apruebe en el Consejo de Ministros se incluyan las inversiones que demanda un aeropuerto en constante crecimiento y por el que el pasado año pasaron más de nueve millones de pasajeros». Prueba de ese crecimiento es la nueva conexión directa entre Sevilla y Estambul (Turquía).
El portavoz del Gobierno municipal, Juan Bueno, ha afirmado que «la discriminación de Sevilla en los planes inversores es una constante en el Gobierno de Pedro Sánchez, que utiliza el dinero público en función de intereses particulares. A la falta de inversión en San Pablo se une la parálisis de la SE-40, el retraso en el cierre del anillo de Cercanías, el desinterés por la conexión ferroviaria San Pablo-Santa Justa o la negativa a ampliar la estación del AVE».
1.500 millones para Málaga
En el extremo opuesto a Sevilla se encuentra el aeropuerto de Málaga, agraciado con 1.500 millones de euros, según el plan de Aena, que prevé esta cantidad –ya desvelada– para la ampliación de sus instalaciones. De esta forma, el aeródromo de la Costa del Sol duplicará prácticamente su espacio, pasando de 80.000 a 140.000 metros cuadrados.
La ampliación incluirá la adecuación del control de seguridad para instalar máquinas que no requieran sacar líquidos ni dispositivos electrónicos; la creación de un control de pasaportes con mayor superficie y eficiencia, y un nuevo dique no Schengen paralelo a la pista. También se reconfigurará el dique actual. Estas mejoras permitirán al aeropuerto de Málaga acoger hasta 36 millones de pasajeros al año, seis millones más que en la actualidad.