El banquillo del caso ERE, durante el juicio en la Audiencia de Sevilla (archivo)
Caso ERE
Un empresario de los ERE admite un fraude de 34 millones en ayudas de la Junta socialista: «Estoy avergonzado»
José María Sayago se confiesa culpable, aunque afirma que en el momento de los hechos no tenía conciencia de que estuviera cometiendo delitos
El empresario José María Sayago, que se ha sentado este lunes en el banquillo de la Audiencia de Sevilla en una pieza separada del caso ERE, ha declarado que se siente «arrepentido y avergonzado» y se ha confesado culpable de los hechos por los que la Fiscalía lo acusa
En concreto, la Fiscalía Anticorrupción solicita para él seis años de prisión por malversación en relación con las ayudas públicas concedidas al denominado «tándem» de la Sierra Norte, que integraba junto con su socio José Enrique Rosendo, fallecido en 2016.
Según el Ministerio Público, el entramado empresarial vinculado a ambos recibió un total de 34,2 millones de euros en subvenciones de la Junta de Andalucía socialista. Además de Sayago, la Fiscalía interesa cinco años de cárcel para los empresarios Eduardo Lora, Manuel Valdecantos y Manuel Robles, considerados cooperadores necesarios en el delito, si bien este último era excluido de la causa durante la sesión por su delicado estado de salud.
José María Sayago, el primer procesado en declarar ante los magistrados, ha explicado que en el momento de los hechos no tenía conciencia de estar cometiendo delitos y que incluso llegó a reclamar por la vía administrativa el abono de las ayudas investigadas. «Yo no tenía ni la más remota idea de lo que ocurría. Me di cuenta cuando la jueza me comunicó la relación de cargos», ha señalado, en referencia a Mercedes Alaya, instructora del caso.
Sayago ha insistido en que actuó «desde la más absoluta subordinación a Rosendo», sobre quien recaía el peso del grupo empresarial en la Sierra Norte. No obstante, ha reconocido que debió darse cuenta de la irregularidad de las ayudas y que esa falta de reacción forma parte de su responsabilidad.
En 2007, tras la venta de las empresas al grupo Barbadillo, ambos socios separaron sus caminos. Sayago ha afirmado que no percibió ayudas directas y que fue Rosendo quien se quedó con unos seis millones de euros procedentes de esa operación. Sobre el destino del dinero supuestamente malversado, ha indicado que parte podría estar invertida en proyectos reales y otra en manos de los herederos de su antiguo socio.
Respecto a la acusación de estafa al BBVA en el cobro anticipado de ayudas, Sayago –que es enjuiciado en la Sección Primera junto a otros tres acusados– no se siente responsable y ha mantenido que es falso, que no tiene capacidad para engañar a un banco.
El abogado de Sayago ha presentado una cuestión previa para plantear que la referida estafa nunca había sido objeto de investigación ni imputación en la instrucción, aspecto que ha apoyado la Fiscalía, aunque será resuelta por el tribunal en sentencia.