Reportaje en pleno vuelo de dos cazas en el A330 de Airbus
Sevilla
Así es la 'gasolinera volante' que Airbus montará en Sevilla: 111 toneladas de combustible y 60 metros de ala
Airbus abrirá a finales de 2027 un centro de conversión de aviones cisterna A330 Multi Role Tanker Transport (MRTT) en su planta de San Pablo que impulsará el despegue aeroespacial de Sevilla a nivel mundial. En estas instalaciones se transformarán aviones comerciales en auténticas gasolineras volantes, que no solo son capaces de repostar cazas en pleno vuelo, sino también transportar tropas o actuar como hospitales de emergencia.
El Airbus A330 MRTT impresiona incluso antes de despegar. Con casi 60 metros de envergadura, sus alas ocupan el espacio equivalente a un edificio de 20 plantas tumbado sobre una pista. Bajo esa estructura metálica se esconde su principal fortaleza: la capacidad para almacenar hasta 111 toneladas de combustible. La cifra ayuda a entender la magnitud de este tipo de aviones, capaces de mantener operativas durante horas a flotas enteras de cazas sin necesidad de aterrizar.
La misión principal del MRTT es el repostaje en vuelo, una de las operaciones más delicadas de la aviación militar moderna. A casi 900 kilómetros por hora, dos aviones –el cisterna y el receptor– deben mantenerse alineados a escasa distancia mientras uno transfiere combustible al otro. El margen de error es mínimo. Una pequeña turbulencia o una desviación de pocos centímetros puede causar un accidente.
Para evitar incidentes, el avión incorpora el A3R, considerado el primer sistema de repostaje automático del mundo. Mediante cámaras de alta definición y visión artificial, los sensores calculan distancias al milímetro para mantener alineadas ambas aeronaves incluso en condiciones de baja visibilidad. Esta automatización reduce riesgos humanos y mejora la seguridad en operaciones especialmente complejas o en escenarios de combate.
No obstante, el sistema más llamativo del MRTT es una especie de brazo articulado, instalado en la parte posterior del avión, que actúa como una manguera gigante. Este mecanismo puede transferir combustible a un ritmo de 3.600 kilos por minuto, una capacidad suficiente para llenar la piscina de un chalé en pocos minutos.
Además, a diferencia de otros aviones cisterna, el A330 MRTT aprovecha el combustible almacenado directamente en las alas y no necesita depósitos adicionales en la bodega. Eso permite conservar espacio para otras misiones. Tanto es así que puede transportar hasta 300 soldados o cargar 45 toneladas de material militar, una cifra equivalente al peso de unos 30 todoterrenos medianos. Esta versatilidad lo ha convertido en uno de los modelos más demandados por fuerzas aéreas de todo el mundo.
Por otro lado, aunque se trata de un proyecto militar, muchas de las tecnologías desarrolladas para este tipo de aviones terminan adaptándose a la aviación civil y a los servicios de emergencia. De hecho, los sistemas médicos MedEvac instalados en el MRTT, capaces de transportar 40 camillas y unidades de cuidados intensivos, son un ejemplo de cómo la innovación militar acaba teniendo aplicaciones que salvan vidas más allá de las guerras.
Una «decisión estratégica»
El presidente de Airbus en España, Francisco Javier Sánchez Segura, ha explicado que la elección de Sevilla responde a una «decisión estratégica», ya que «la capital andaluza reúne todos los requisitos críticos para la conversión militar de un avión tan complejo como el A330», que traerá 200 puestos de trabajo directos en la planta de San Pablo y cerca de 600 empleos en la industria auxiliar.
El proceso de conversión supone reprogramar gran parte del avión. Para ello, la planta de San Pablo cuenta con la experiencia acumulada en las líneas de ensamblaje final del A400M y del C295, además de «una proximidad logística y operativa clave con Getafe», otro punto a favor de Sevilla, según Sánchez Segura. De hecho, este factor facilitará la coordinación de proyectos e impulsará un corredor aeronáutico entre Andalucía y Madrid.
Para la puesta en marcha de este proyecto se llevarán a cabo mejoras en la infraestructura existente en San Pablo, con el objetivo de maximizar su capacidad operativa y dotarla de la tecnología necesaria para los procesos de conversión. Airbus realizará una inversión que contempla la actualización de medios industriales en los hangares, la implementación de procesos avanzados y un programa de formación de talento local de alta cualificación.
Con este proyecto, Sevilla refuerza su posición como enclave estratégico de la industria aeroespacial a nivel europeo. En los hangares de San Pablo no solo se ensamblarán piezas o se adaptarán aviones, sino que también se desarrollará parte de la tecnología que definirá el futuro de la aviación militar y de transporte en las próximas décadas. La capital andaluza se prepara así para convertirse en uno de los grandes quirófanos de los colosos del aire.