Un cartel de 'Se alquila' pegado a un edificio
Baleares frena la subida del alquiler en octubre pero sigue como la segunda región más cara de España
El precio medio del alquiler se sitúa en 18,49 euros por metro cuadrado, solo por detrás de Madrid
Baleares modera el incremento del precio del alquiler con una subida interanual del 3,08%, una de las más bajas del país, aunque se mantiene entre las comunidades más caras, solo por detrás de Madrid. Palma continúa destacando como una de las capitales con los arrendamientos más elevados.
El archipiélago registró en octubre la segunda menor subida del precio del alquiler en España, con un incremento interanual del 3,08%, según el informe mensual del portal inmobiliario pisos.com. Aun así, Baleares se mantiene como la segunda comunidad más cara para alquilar vivienda, con un precio medio de 18,49 euros por metro cuadrado, solo superada por Madrid (21,52 euros/m²) y por delante de Cataluña (16,03 euros/m²).
Respecto al mes anterior, los alquileres en las Islas descendieron un 0,14%, la segunda caída más pronunciada del país. En el conjunto de España, el precio medio del alquiler se situó en 13,94 euros/m², con un aumento mensual del 1,09% y un fuerte repunte interanual del 17,24%.
Palma, por su parte, continúa entre las ciudades más caras. La capital balear alcanzó en octubre un precio medio de 19,32 euros/m², por encima de la media regional, lo que la coloca como la cuarta capital de provincia más cara del país. Frente a septiembre, experimentó una leve bajada del 0,13%, aunque el precio creció un 5% en comparación con octubre de 2024.
El director de Estudios de pisos.com, Ferran Font, atribuye la tensión en el mercado a la falta de oferta: «La demanda de alquiler sigue siendo eminentemente urbana y, aunque muchos inquilinos se desplazan hacia las periferias, el stock ocioso en zonas mal conectadas no se convierte en oferta efectiva».
Font también advirtió sobre el impacto de las políticas restrictivas: «No se puede castigar al propietario sin ofrecerle alternativas. Imponer recargos sobre viviendas vacías puede acelerar su salida al mercado, pero quizá no como alquiler residencial, sino como viviendas a la venta que absorben los inversores».
El analista concluye que la prioridad debe ser «resolver el choque entre una oferta que no crece al ritmo de la demanda en las zonas de alta presión y otra que permanece desocupada o infrautilizada».