Marga Prohens y Manuela Cañadas se saludan en el Parlamento en 2024

Marga Prohens y Manuela Cañadas se saludan en el Parlamento en 2024Europa Press

Prohens mantiene la legislatura «sin dramas», con cuentas prorrogadas y varias leyes 'aprobables'

El Parlamento tumba el techo de gasto de 2026 y obliga a prorrogar las cuentas de 2025, mientras PP y Vox trazan sus pactos mínimos hasta 2027

Sin techo de gasto, con presupuestos prorrogados y aquí, paz y después, gloria. El Parlamento balear tumbó este martes el techo de gasto de 2026: 30 votos en contra, 28 a favor. Un resultado que obliga al Govern de Marga Prohens a prorrogar las cuentas de 2025, recién aprobadas hace apenas cuatro meses, dejando al archipiélago en una inercia presupuestaria que se vislumbra manejable.

Todos los actores del Parlamento balear se muestran de puertas para adentro satisfechos con la situación actual. El PP sigue gobernando en solitario y dispuesto a agotar la legislatura, marcando líneas rojas respecto de Vox.

El partido de Abascal, por su parte, ha cumplido estrictamente con las órdenes de Bambú, ha mostrado músculo haciendo valer el poder de veto a todo lo que presenta el Ejecutivo de Prohens y ha subrayado su perfil en temas claves para su electorado como la agenda 2030 o el catalán.

Incluso la oposición desde los partidos de izquierdas tienen algo a lo que agarrarse, porque una votación perdida del Govern siempre es un plato caliente que abriga en los fríos escaños fuera del gobierno.

Adelanto electoral descartado

Con este panorama, el Parlamento balear afronta sus últimas sesiones antes de las vacaciones de Navidad, que se prorrogan hasta febrero. La duda es la misma que ha surgido esta legislatura cada vez que Vox ha tumbado alguna propuesta relevante del PP: ¿qué futuro tiene la legislatura?

La respuesta es, ahora, más sencilla que en otras ocasiones. Salvo sorpresa mayúscula, Prohens agotará los cuatro años y las elecciones se celebrarán a finales de mayo de 2027. Está descartado el adelanto electoral, aunque PP y Vox seguirán midiendo distancias a medida que se acerquen los comicios, obligados a entenderse en iniciativas concretas. El techo de gasto y unos presupuestos posteriores no son imposibles, pero su aprobación parece mucho más difícil.

Por un lado, hay leyes sobre la mesa que, muy probablemente, contarán con el apoyo de ambas formaciones conservadoras, como por ejemplo la Ley Agraria o la Ley de Costas. Cabe recordar que PP y Vox también presentaron conjuntamente una reforma de la Ley de Puertos.

La sucesión de elecciones autonómicas -Extremadura en diciembre, Castilla y León en marzo y Andalucía en junio- y la alargada sombra de un posible adelanto electoral de Pedro Sánchez obligan a Bambú a marcar distancias desde ya con los populares, y viceversa. Y ambas formaciones están cómodas con este escenario preelectoral.

La parálisis de Sánchez

Prohens insiste en que ha aprobado dos presupuestos -y el último hace muy poco- y lo contrapone a la parálisis de Sánchez. Vox enarbola banderas clave para su electorado para demostrarles la utilidad de su voto para forzar a los populares.

Para el Gobierno de Marga Prohens, la prórroga no entraña ningún «drama», según palabras de su vicepresidente y conseller de Hacienda, Antoni Costa, que tiene tiende la mano para «seguir intentándolo hasta conseguirlo».

La pinza de Vox y PSOE

Vox sostiene que su posición es «inmovible» y descarta apoyar tanto el techo de gasto como unas nuevas cuentas. Cree que sería un mero «flotador para intentar llegar vivos a 2027».

El PP relativiza el revés y asegura que con las cuentas actuales «se puede transitar fácilmente lo que queda de legislatura», pese a la «pinza» y el bloqueo que mantienen PSOE‑Vox y que, según los populares, está dirigido desde la dirección nacional.

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