Ensaimadas
Así se consume la ensaimada de forma especial en Navidad
El dulce más emblemático de Mallorca cambia de formato en diciembre para triunfar en la sobremesa navideña con esta combinación infalible
La ensaimada es, probablemente, el producto gastronómico más reconocido de Mallorca. Es el dulce favorito para muchos mallorquines en cualquier estación del año, y enamora a turistas peninsulares y extranjeros a partes iguales. Sin embargo, la ensaimada adopta una forma especial en Navidad, donde su consumo se adapta a las tardes frías de sobremesa familiar.
En estas fechas, muchas familias prescinden de la clásica ensaimada grande para compartir, y apuestan por un formato más pequeño, pensado específicamente para mojar con más facilidad en una buena taza de chocolate caliente. El acompañamiento que no puede faltar para una ensaimada mallorquina en Navidad.
Ensaimada y chocolate: igual a Navidad
La combinación de ensaimada y chocolate caliente se ha convertido en una costumbre habitual de las celebraciones navideñas en Mallorca, especialmente en desayunos y meriendas de días festivos. Es una costumbre sencilla, pero cargada de tradición, que una a toda la familia en las tradicionales sobremesas.
El chocolate espeso y caliente combina a la perfección con la textura esponjosa de la ensaimada, creando una experiencia culinaria única que en la isla se atribuye directamente a las fiestas, especialmente a aquellos días en que las familias tienden a reunirse al mediodía o antes de que llegue la noche, como en el 25 de diciembre.
La versión pequeña triunfa en las fiestas
En los últimos años, las panaderías y pastelerías que las ensaimadas pequeñas cada vez son más demandadas por esta fechas. La ensaimada de tamaño grande que abarca buena parte de la mesa sigue teniendo éxito, como no podía ser de otra manera, pero al disminuir su tamaño, puede resultar más práctico mojar un trozo en el chocolate.
Además, evita la necesidad de cortar una grande y dividirla a trozos entre la familia. Con las ensaimadas pequeñas, cada miembro tiene asegurada una pieza con la medida justa y necesaria para acompañar el chocolate o el café caliente, que otra opción muy común.
Aunque la ensaimada clásica sigue siendo la más habitual para esta tradición navideña, algunas familias también optan por versiones rellenas o ligeramente más tostadas, que resisten mejor el chocolate caliente. En cualquier caso, la elaboración sigue siendo fiel a la receta tradicional, con la masa fermentada y el característico uso del saïm (manteca de cerdo).
Esta versatilidad es una de las claves del éxito de la ensaimada, capaz de adaptarse a diferentes momentos del año sin perder su identidad.