Una de las bombonerías más emblemáticas de Palma

Una de las bombonerías más emblemáticas de PalmaJordi Avellà

Palma

Del zapatero de 1947 a la heladería que aún sabe a barrio: el mapa de tiendas con alma que sobrevive

La ruta municipal por los comercios emblemáticos recorre oficios, aromas y lugares donde la ciudad sigue reconociéndose a sí misma

Palma continúa rezumando historia a través de los negocios que han sobrevivido al paso de los años, y siguen manteniendo la esencia del primer día. La ruta de comercios emblemáticos impulsada por el Ayuntamiento incluye paradas obligatorias que explican, no solo, su propia historia, sino la historia de la capital balear. Estos establecimientos viven en rincones emocionales de la memoria palmesana, mediante años y años de oficio, tradición y trato cercano.

Calçats Neus Palou

Fundado en 1947, Calçats Neus Palou es uno de los pocos comercios de Europa dedicado exclusivamente al calzado masculino. Nacido como un taller de producción artesanal propia, la tienda ha sabido evolucionar sin renunciar a un principio fundamental: zapatos de máxima calidad a un buen precio. Tres generaciones después, sigue siendo un referente comercial en Baleares, por su especialización, atención profesional y una fidelidad honorable a un oficio en riesgo de desaparición.

Rellotgeria Catalana

Desde 1951, esta relojería mantiene la pasión, delicada y minuciosa, por mantener relojes antiguos. En su local, en la calle de la Corderia, no solo ofrecen una amplia gama de productos de calidad, sino que en el taller de su interior se siguen reparando relojes de pared, de bolsillo o de péndulo. De esta manera, se sitúa como uno de los pocos establecimientos de la ciudad donde el tiempo se detiene, ya que la relojería antigua sigue teniendo su espacio.

Ca'n Joan de s'Aigo

Ca'n Joan de s'Aigo es probablemente el establecimiento más reconocido en toda la isla de Mallorca. Un mito para la ciudad de Palma que carga tres siglos de historia a sus espaldas. Este lugar es mucho más que una heladería o chocolatería. Es un lugar de encuentro, un epicentro social y cobijo favorito de generaciones y generaciones de palmesanos. Su historia se remonta al siglo XVIII, cuando los hombres extraían el hielo de la Serra de Tramuntana que acabaría por convertirse en los magníficos helados que hoy siguen sirviendo en un local que, también domina como pocos la elaboración de chocolate caliente y repostería tradicional.

Bar Plata

Abierto en 1934, el Bar Plata ha sido testigo directo de algunos de los episodios político-sociales más relevantes del siglo XX en Palma. Durante décadas fue un punto de reunión de los republicanos y, más tarde, del antifranquismo. La misma familia sigue al mando de un local que, al margen de las ideologías, mantiene su estilo clásico y esconde un sinfín de secretos e historias en su interior.

Juguetería La Industrial

Desde finales del siglo XIX, La Industrial es un establecimiento indispensable para la ciudad, sobre todo para los más pequeños. Especializada en juguetes tradicionales, juegos de mesa y muñecas clásicas, sus maravillosos escaparates cobran vida en Navidad. Para muchas personas, ya supone una tradición ir a contemplarlos alguna vez durante las fiestas.

La Pajarita Bombonería

Fundada en 1872, es una de las tiendas más antiguas y admiradas del centro de Palma. Chocolates artesanos, dulces tradicionales y productos gourmet llenan un espacio donde la bombonería fina y de calidad sigue conservando ese sabor auténtico.

La Pajarita Charcutería

Esta es la hermana pequeña de la Bombonería. Fue separada físicamente en de ella en los años setenta, y ahora La Pajarita lleva décadas tejiendo su propia historia. Se ha consolidado como uno de los grandes establecimientos de producto gourmet en Palma. Desde embutidos fiambres de elaboración propia hasta una amplia selección de productos locales e internacionales.

Bar Central

Desde 1940, el Bar Central ocupa un lugar privilegiado en la plaza Weyler, y supone un punto de encuentro, tanto para vecinos como visitantes. El bar destaca por su cercanía y un café que ha mantenido el mismo aroma a lo largo de los años. Su historia no se entiende sin la idea de hostelería clásica, donde una parte de la clientela es fiel para siempre.

Gelateria Can Miquel

Aunque no es tan antigua como otros negocios, ya que abrió en 1979, es una de las heladerías artesanales más reconocidas en Palma. Sus ingredientes son 100 % locales y se entremezclan para ofrecer hasta un centenar de sabores, incluidos helados salados, que se han convertido en seña de identidad del lugar. Así, esta heladería es un símbolo de creatividad y compromiso con el producto local.

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