El regidor de Medio Ambiente, Llorenç Bauzá, presentando las "cifras récord"

El regidor de Medio Ambiente, Llorenç Bauzá, presentando las «cifras récord»EUROPA PRESS

LIMPIEZA URBANA

Palma borra cerca de 10.000 grafitis en 2025 y marca un «récord histórico» en limpieza urbana

El ayuntamiento, gobernado por el PP, agradece a las asociaciones vecinales que avisen de las pintadas y «en menos de 24 horas se intentan eliminar»

La empresa municipal Emaya ha eliminado un total de 9.282 grafitis en el mobiliario urbano, vía pública y edificios en Palma a lo largo de 2025, lo que supone un 78,6 por ciento de incremento desde el año 2022. Así lo informó el regidor de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Palma, Llorenç Bauzá, en una rueda de prensa este viernes en la que ha presentó el balance de eliminación de grafitis de 2025, defendiendo la intensificación de las operativas y el compromiso del Consistorio para avanzar hacia una ciudad más limpia.

El balance refleja una evolución ascendente en los últimos años, pero sobre todo el gran esfuerzo de Emaya durante el último año. Un total de 5.198 grafitis fueron retirados en 2022, 5.294 en 2023, y 5.820, en 2024. Y, en 2025, se han superado los 9.000 grafitis.

«Trabajar sin descanso» por lavar la imagen de la ciudad

En su intervención, Bauzá subrayó el impacto de esta evolución y defendió que los datos respaldan el plan impulsado desde el área de Medio Ambiente y desde la empresa municipal. «El incremento de más del 78,6 por ciento de grafitis eliminados, llegando a casi 10.000 retirados en todo 2025, superando las cifras de años anteriores, hace ser optimistas y apoya la estrategia de Emaya y el Ayuntamiento de Palma para la eliminación de este atentado contra el patrimonio de la ciudad», destacó.

Bauzá también enmarcó el balance dentro del compromiso político que han mostrado los populares con mejorar la limpieza y la imagen de la ciudad. «El Ayuntamiento se comprometió a trabajar sin descanso para eliminar el mayor número de grafitis y los resultados que se desprenden de las operativas que desde Emaya se están llevando a cabo así lo revalidan», manifestó.

Además, incidió en que «el 78,6 por ciento de incremento de grafitis eliminados no responde a un capricho de este equipo de gobierno municipal, sino al esfuerzo que éste está llevando a cabo con la ayuda de los trabajadores de Emaya, que son los que hacen posible estas cifras».

Una ciudad «más limpia» que la que dejó el PSOE

Con esa misma idea, el edil reafirmó el objetivo de abastecer más medios para mantener el ritmo de actuación logrado durante los últimos meses, lanzando un dardo al PSOE por su gestión antes de que los populares tomaran el mando. El objetivo sigue siendo «poner a disposición de la ciudadanía todos los recursos humanos y materiales a su alcance para hacer de ésta una ciudad más limpia» y de «seguir trabajando sin descanso para que no haya grafitis en las fachadas y tener una ciudad mucho mejor de la encontrada en 2023».

El Ayuntamiento considera que el reto sigue siendo mayúsculo y que la buena tendencia no deben estancarse. Así lo expresó Bauzá, confirmando que la meta es «seguir incrementando el número de grafitis eliminados en la ciudad», para que «éstas cifras récord se vayan superando año tras año» porque «los cerca de 10.000 grafitis eliminados durante 2025 no son suficientes y en 2026 hay que volver a superar las cifras de los años anteriores».

Plan de 2026: todos con Palma

El regidor de Medio Ambiente también pidió «la colaboración de la ciudadanía» y eliminar la actitud permisiva que transmitieron los socialistas hacia autores de los grafitis. «La Ordenanza Cívica también ayuda a paliar el crecimiento de grafitis en Palma» debido a que, «la Ordenanza Cívica lo que hace es que esta, por decirlo de alguna manera, cierta amistad que podía haber con los vándalos que atentan contra el patrimonio de la ciudad vaya desapareciendo, porque las sanciones, como saben, pasan de leves a muy graves, con hasta 3.000 euros de sanción» afirmó.

En sus palabras, se trata de un enfoque integral para reducir las pintadas, en el que la limpieza se complementa del buen papel de las autoridades y la colaboración social.«Se trata, por tanto», apuntó, «de medidas que en conjunto ayudan» a reducir el número de grafitis. Pues, «no solo tiene que haber el apoyo y la labor de los técnicos municipales de Emaya, sino que debe de haber el apoyo de la ciudadanía».

«Las entidades vecinales hacen una labor magnífica», señaló al respecto, agradeciéndoles que les «notifiquen pintadas vandálicas que, en menos de 24 horas se intentan eliminar», al igual que «ayudan a paliar las cifras de pintadas vandálicas otros organismos de los que dispone el Ayuntamiento, como la Ordenanza Cívica y la Policía Local».

Descartan los espacios para grafiteros

El Ayuntamiento no se plantea sin embargo habilitar un espacio para que los grafiteros puedan plasmar sus creaciones, puesto que «Palma ya ha tenido este tipo de espacios con anterioridad y el éxito ha sido nulo», advirtió el edil, quien insistió en que «lo que hay que hacer para empezar es seguir limpiando la ciudad de grafitis e incrementando las cifras de pintadas vandálicas retiradas, porque son positivas, aunque no haya que conformarse, porque la ciudadanía reclama que se limpie, y esto es lo que Cort está haciendo».

Cort ha defendido que el despliegue de limpieza se extiende a todo el municipio y que no se limita al centro, como a veces se afirma. Bauzá ha hecho hincapié en la amplitud territorial de las actuaciones y en los proyectos actuales que permiten llegar a más puntos de la ciudad. «Este mantra que dicen de que solo se actúa en el centro es completamente mentira, se actúa en todos y cada uno de los barrios», aseguró, añadiendo que «proyectos como el Palma a Punt lo que hacen es permitir tener también más alcance en todos los barrios».

Por tanto, «se incrementa toda la operativa en toda la ciudad», pese a que «ha habido zonas de barrios emblemáticos de la ciudad en las que se ha necesitado intervenir y focalizar mucho las actuaciones porque tienen fachadas protegidas o catalogadas», detalló.

La gran dificultad de limpiarlos

Por otra parte, Toni Jaume, segundo conductor de segunda del grupo de grafitis de Emaya explicó en qué consiste el trabajo de eliminar grafitis y cuáles son las paredes más complicadas, entre otras cuestiones.

Explicó que para eliminar los grafitis en las paredes de marés «se hace una mezcla de pintura y de cemento mallorquín y, una vez ésta se aplica a la pared, después, mientras todavía esta fresco, se le tira cemento mallorquín para que se adhiera a la pared y ésta tenga un aspecto más rústico e imite el marés ». Mientras, en otras zonas «simplemente se utiliza pintura y cemento Portland, imitando el color gris de una fachada».

«Las paredes más complicadas suelen ser sobre todo las de marés», señaló. No obstante, «la piedra de Santanyí también es bastante complicada, según que mármoles que no están bien pulidos, también, hay muchos tipos de trabajo», añadió. Además, cabe destacar que los grafitis más antiguos son los más difíciles de limpiar y la clave reside en identificarlos y retirarlos lo antes posible, tal y como ha remarcó.

Asimismo, expuso lo complejo que es precisar cuánto tiempo se puede tardar en quitar una de estas pintadas, ya que «depende del producto que se utiliza para realizarla y la superficie donde se hace». No obstante, reconoció que mientras los grafiteros los elaboran «muy rápido» a los técnicos les «cuesta más retirarlos».

La empresa municipal también refuerza la estrategia ofreciendo un servicio dirigido a comunidades y propietarios para acelerar la eliminación de pintadas en inmuebles privados y evitar que se cronifiquen.

Emaya ofrece el servicio de eliminación de pintadas vandálicas con una tarifa bonificada de dos euros por metro cuadrado para facilitar la eliminación de pintadas en edificios privados. El servicio se puede solicitar en la web de la empresa municipal y, según concluyó Jaume, representa «bastante trabajo».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas