El portavoz socialista Iago Negueruela atendiendo a inmigrantes en la sede del PSOE de Palma
Armengol convierte la sede del PSOE en una 'gestoría' para asesorar a inmigrantes en situación irregular
Los socialistas de Baleares «abren las puertas» de su local en Palma como una 'ventanilla' política que pretende captar al colectivo vulnerable
El PSOE de Baleares ha transformado su sede política en una especie de gestoría de atención a los inmigrantes ilegales para «agilizar» los trámites de proceso de regularización impulsado por Pedro Sánchez.
Desde el pasado viernes, este local ofrece asesoramiento presencial, desdibujando la ya de por sí fina línea que separa las siglas del PSOE del Estado. Lo hace, además, en plena batalla política con los ayuntamientos del PP.
«Abrimos las puertas», anunciaron el pasado viernes. Desde entonces, en el local de la calle Miracle se atiende de lunes a viernes a personas que buscan regularizar su situación y que llegan «con mucha alegría». Se revisan documentos, se orienta sobre trámites y se preparan precontratos antes de que lleguen a la administración pública.
El resultado es una 'ventanilla' política que no sólo acompaña al ciudadano sino que también capitaliza ese acompañamiento bajo el logotipo del puño y la rosa, vinculado directamente a la salida administrativa de un colectivo especialmente vulnerable.
Una ventanilla con el puño y la rosa
Esta nueva «ventanilla» sirve, además, a los socialistas para fiscalizar principalmente al Ayuntamiento de Palma, gobernado por el PP, al que acusa abiertamente de «bloquear» y «obstaculizar» este proceso.
La crítica se extiende al resto de alcaldes del PP, a los que pide que «abran por las tardes» y a dejen de «obstaculizar» un proceso que cuenta, recuerdan los socialistas, con el aval de los sindicatos, las patronales y «hasta de la Iglesia».
El portavoz socialista Iago Negueruela defiende que las colas y la mala gestión durante los primeros días del proceso de regularización no son por la falta de planificación ni de recursos del Gobierno central, como han denunciando los funcionarios, sino por la «voluntad de boicot» de los gobiernos de PP frente a unos borradores que, según él, eran públicos desde hace meses.