Coordinadora Antifascista 'desinfecta' el monolito de Sa Feixina tras la concentración de Núcleo Nacional.

REMITIDA / HANDOUT por COORDINADORA ANTIFASCISTA DE MALLORCA
Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma
26/5/2026

Coordinadora Antifascista 'desinfecta' el monolito de Sa Feixina tras la concentración de Núcleo NacionalCOORDINADORA ANTIFASCISTA DE MALLORCA

Palma

La extrema izquierda ‘desinfecta’ un monumento en Palma después de vandalizarlo

La Coordinadora Antifascista monta un show en Sa Feixina para protestar por una exigua concentración del grupo Núcleo Nacional días después de que apareciera llena de pintadas antifascistas

Primero el espray y después el detergente. El monolito de Sa Feixina de Palma vivió esta semana el vandalismo nocturno y su posterior desinfección. La Coordinadora Antifascista escenificó este lunes la limpieza del monumento para protestar por la presencia, el día anterior, de apenas quince simpatizantes del grupo Núcleo Nacional. Una cifra exigua que, sin embargo, ha servido de combustible para reactivar la ofensiva contra un símbolo protegido por los tribunales que el Gobierno de Pedro Sánchez ha metido en su lista negra contrarios a la memoria democrática; porque lo considera franquistas.

El primer acto tuvo lugar antes de la concentración del grupo de ultraderecha el domingo. El monolito amaneció teñido de pintura roja y con grafitis de signo antifascista. Nadie lo reivindicó pero fue el preámbulo de una movilización frente al Consolat de la Mar, sede del Gobierno balear, donde unas 200 personas, jaleadas por la plana mayor de Podemos y Més per Mallorca —entre ellos Lucía Muñoz y el diputado de Sumar Vicenç Vidal—, exigieron que la Delegación del Gobierno que prohibiera de forma sistemática cualquier reunión de colectivos que reivindiquen «la dictadura o el régimen nazi», en alusión a Núcleo Nacional.

Los antifascistas se quejaron también de que el Ayuntamiento de Palma permitiera una concentración «abiertamente neonazi», y acusaron al PP de «criminalizar» sus protestas mientras, en su opinión, guardaban silencio ante otros colectivos.

Al fascismo, sin espacio

La concentración ultra fue un fiasco de asistencia pero le sirvió a los activistas de ultraizquierda para montar su show, enfundarse el mono blanco y «desinfectar» Sa Feixina. No tocaron la pintura vandálica que cubría el monolito con mensajes como «fascismo ni ahora ni nunca».

Eso sí, la Coordinadora Antifascista admitió en su comunicado que el detergente era meramente instrumental porque la única «desinfección» posible era la demolición definitiva del monumento. «Al fascismo no hay que dejarle ni un espacio, sean 15, 30 o 300», reivindicaron, reconociendo implícitamente la escasa relevancia de la convocatoria de Núcleo Nacional.

A pesar de que el monolito de Sa Feixina ha sido objeto de una larga batalla judicial y patrimonial para su conservación como elemento histórico de la ciudad, la izquierda balear persiste en su empeño de borrarlo porque lo consideran un símbolo franquista. Persistir en el derribo de Sa Feixina es un pulso a la Justicia. La izquierda balear califica de «antidemocrático» un monumento que los jueces, con la ley en la mano, han ordenado preservar.

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