Preguntas y reflexiones acerca de la dichosa manifestación o cómo pegarse un tiro en el pie sin morir en el intento
Buscaban denigrar al PP y lo que tienen dos días después del «gran éxito» es una algarada frente a la sede del 'Poncio' pidiendo su dimisión, la del Jefe de la Policía y no se cuántas cosas más
He pasado varios días interrogándome a mí mismo, guiado por un ánimo de honestidad, para tratar de encontrar respuestas a diversas preguntas relacionadas con la manifestación del pasado domingo, la que algunos exagerados y exageradas —¿o serán más patriotas que yo?— han querido inmortalizar con cifras y letra: 26-J, hala, como si ese día hubiésemos cambiado de modelo de estado o, un suponer, el PSOE hubiese desaparecido definitivamente del panorama político.
Vamos allá con los interrogantes: ¿Por qué una «marea humana» -venga, otra exageración- que se echa a la calle para protestar contra la saturación turística enarbola banderas palestinas y proclama consignas contra las «empresas sionistas»?
Intento de respuesta fácil: es que eran los mismos de siempre, los perroflautas que no quieren arreglar nada, sólo pretenden adueñarse del relato -cualquier relato-para expresar su odio y rencor contra todo. Barbas y pelambreras, chancletas de todo a cien, a ésos ya les conocemos y bien que lo decía Cañellas: ellos no nos quitan votos, nos los traen.
Reflexión posterior, un pelín más sosegada: sin poder obviar que la hipocresía de la izquierda alcanza ya proporciones catedralicias, quizá en la mani participase gente «normal», sin estigmas ni etiquetas pro palestinas, ni siquiera nacionalistas. Existe un malestar que no podemos negar y eso siempre lo aprovechan los violentos anti sistema, pero habría que escuchar el latir de la calle.
Pensamiento al hilo de todo eso: admitiendo lo hipócrita que es la izquierda, habrá que concluir que, al menos la de aquí, la que tenemos en casa, es tonta de remate. Le montan un pifostio a Prohens con el ánimo de lesionar su casi intocada credibilidad y resulta que -al menos por lo que respecta al PSIB- se pegan un tiro en el pie que, como poco, puede truncar la carrera política de Rodríguez Badal, que aspira a ser de nuevo alcalde de Calvià.
Y está lo de Rosario Sánchez, la lumbrera, acusando a Prohens de «desviar la atención». ¿Acaso fue la presidenta la que mandó a la turba a la Delegación de Gobierno para que sacaran al señor Rodríguez a rastras?
Si hasta Negueruela, que debería ir del brazo con él, ha censurado su actuación -o no actuación- como Delegado del Gobierno en los desórdenes que tuvieron lugar al final de la manifestación. Buscaban denigrar al PP y lo que tienen dos días después del «gran éxito» es una algarada frente a la sede del Poncio pidiendo su dimisión, la del Jefe de la Policía y no se cuántas cosas más. Y está lo de Rosario Sánchez, la lumbrera, acusando a Prohens de «desviar la atención». ¿Acaso fue la presidenta la que mandó a la turba a la Delegación de Gobierno para que sacaran al señor Rodríguez a rastras? ¡Qué poderío!
Nota adicional: A partir de este punto, las preguntas y las respuestas ya se me agolpan, como perroflautas enloquecidos, en los recovecos del cerebro y cualquier intento por ordenarlos me resulta baldío.
¿Qué incide más en la carencia de viviendas, la masiva presencia de turistas o la ídem de okupas? ¿Por qué el señor Jaume y la señora María no quieren alquilar su piso o segunda residencia en el mercado, digamos, normal, y sí lo hacen en el denominado alquiler turístico? Pues porque los turistas entran y salen y, en cambio, muchos inquilinos se transforman en inquiokupas. Así de sencillo.
¿Quién sobra en Mallorca? ¿Los que trabajan y cotizan —sean de aquí o hayan llegado de donde sea— o los que desembarcan ilegalmente con la idea de que en esta tierra se premia al que quiere vivir del cuento y, en cambio, se castiga a quien pretende crear riqueza y prosperar?
Un dato final porque me enrollo demasiado: solo en Can Picafort existe un hotel que está totalmente ocupado por inmigrantes ilegales. Y en la vecina Santa Margarita se okupó un edificio de 36 apartamentos edificados en su día bajo la tutela de la Administración para paliar el problema de la vivienda. Pero esos no estorban, ni agobian.
Pregunta postrera: ¿Se me ha entendido algo?